El presidente, Alberto Fernández, cuestionó este sábado el operativo de la Policía de la Ciudad junto al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, en el barrio de Recoleta, donde se produjeron disturbios este sábado por la tarde: "Lejos de aportar a la tranquilidad invocada, generó un clima de inseguridad e intimidación", sostuvo.
Para el jefe de Estado, la responsabilidad de los desmanes es del Ejecutivo porteño: "Expreso mi más enérgico repudio a la violencia institucional desatada por el Gobierno de la Ciudad frente a una masiva manifestación de ciudadanas y ciudadanos expresándose en libertad y en democracia", enfatizó.
Con ese tono crítico, siguió: "Las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y sus fuerzas de seguridad deben trabajar para cuidar la seguridad ciudadana evitando crear contextos de hostilidad ante masivas movilizaciones".
Fernández remarcó que "es imperioso que cese el hostigamiento a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y garantizar el derecho a la libre expresión y manifestación de los ciudadanos y ciudadanas".
Por último, pidió "a la dirigencia opositora que cesen las expresiones provocativas y violentas y permitan que todos los actores se expresen responsablemente para garantizar la paz social".
Disturbios frente a la casa de Cristina Kirchner
Este sábado se registraron incidentes frente a la casa de la vicepresidenta, con detenidos y al menos un herido confirmado. La tensión se desató después de que la Policía colocara un vallado perimetral junto a la propiedad, donde miles de manifestantes acudían en las últimas horas a apoyar a Kirchner, quien afronta un pedido de prisión por la causa "Vialidad".
Con el correr de las horas, hubo empujones contra las vallas por parte de personas sin identificar, y la Policía reaccionó con un fuerte operativo, que incluyó golpes, gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
Dejá tu comentario