El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, volvió a criticar el fallo judicial que anuló las elecciones en Tucumán y aclaró que una intervención federal en la provincia es "un remedio de último ratio".
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Explicó que el fallo es "un llamado a gritos al voto calificado" porque "desprecia la voluntad popular" y supone que los ciudadanos tucumanos "no tienen la capacidad" para ejercer su sufragio. "Es un espanto, una cosa horrible", sentenció en declaraciones a Radio 10.
Fernández opinó que, tras las apelaciones realizadas por el oficialismo, "seguramente se confirmará el resultado del escrutinio definitivo". "Hay tiempos para concluir el tema en la Justicia, como corresponde, se va a resolver en la justicia de Tucumán. Una intervención es un remedio de último ratio", amplió.
El candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires reiteró que las denuncias de fraude y el posterior fallo "tienen la vocación de deslegitimar las elecciones tucumanas y las nacionales en octubre. Es claro que los jueces cometieron sedición y prevaricato". "Es bochornoso lo que pasó", concluyó.