El Congreso terminó ayer de restituirle al presidente de la Nación la facultad de intervenir el PAMI. Con abstenciones de la oposición (el ARI de Elisa Carrió, una minoría del Frepaso, el Interbloque Federal de provinciales que lidera Alberto Natale y socialistas), el voto negativo de Luis Zamora y el apoyo de la UCR, el PJ de Diputados convirtió en ley el proyecto del Ejecutivo que anteanoche fue sancionado por el Senado. La iniciativa le permite al gobierno nombrar un interventor por 180 días, sin prórroga, «cuando el deterioro institucional de la entidad pueda poner en riesgo la administración general del instituto y el efectivo control administrativo y técnico de las prestaciones». Antes de la reforma al marco regulatorio de la obra social -votado hace menos de un año-, sólo podía intervenirla el Congreso a pedido de la Auditoría General de la Nación.
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A las 14.07 comenzó la sesión que había sido prevista para las 11. El anuncio presidencial sobre el nuevo método para cubrir vacantes en la Corte y la cita de la comisión de juicio político (ver aparte) obligaron a postergar la sesión. Después hubo apuro por terminar rápido la deliberación porque la mayoría de los legisladores quería comenzar el fin de semana en sus provincias de origen. El trámite duró poco más de 4 horas.
Luego de aprobar con 2/3 el tratamiento sobre tablas, el radical Aldo Neri se ocupó de marcar diferencias con el gobierno, sin perder el tono medido. En ese sentido, señaló que «los suspicaces podrían pensar que este proyecto busca garantizar una hegemonía en el PAMI; también podríamos decir que estamos frente a una crisis desatada por impericia política, que pudo haber sido evitada y que desemboca en un escándalo». Y agregó: «No nos gusta este rol de servidores de situaciones de emergencia legislativa que desvirtúan el papel del Congreso, aunque coincidimos en que hay una omisión en la ley actual, porque al Ejecutivo debe corresponderle la potestad de intervenir», sentenció el ex ministro de Salud de Raúl Alfonsín. «Los legisladores estamos para algo más que discutir la conducta de un senador», dijo en alusión a Luis Barrionuevo.
Su correligionario Juan Pablo Baylac se quejó «de que los ministros no nos hayan agraciado con su presencia» para fundamentar el pedido de modificación de la ley. Horacio Pernasetti, en nombre del bloque radical, anunció el aval al proyecto. Reclamó que Ginés González García y Juan Manuel González Gaviola, ministro de Salud y delegado del PEN en el organismo, respectivamente, comparezcan el martes que viene en el cuerpo, al mismo tiempo que pidió que la Comisión de Asuntos Constitucionales cite a Reynaldo Hermoso, representante de la CGT que prometió «hablar» si lo echaban del directorio. El duhaldista Lorenzo Pepe dio la nota al dejar traslucir cierto desagrado por la promoción de González Gaviola, en reemplazo del pediatra de Eduardo Duhalde, Horacio Pacheco. «Hace tiempo que Gaviola se rajó del PJ y ahora era vicegobernador del radicalismo».
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