Audaz, Ibarra abolió ayer a los inspectores
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Un número importante de inspectores fue cesanteado y algunos están procesados, desde que Ibarra asumió el gobierno, según se indicó ayer, e, incluso, hay causas penales por asociación ilícita.
Los 300 inspectores que fueron pasados a disponibilidad también fueron dados de baja en el registro que tiene acceso vía Internet.
Las habilitaciones ahora estarán a cargo de Profesionales Verificadores de Habilitaciones (PVH) y de la Unidad Polivalente de Inspectores (UPI), mientras que la Unidad Polivalente de Inspección será la encargada de realizar las inspecciones de rutina en locales ya habilitados y la que responda a denuncias formuladas por vecinos.
Grosso en su momento traspasó la tarea de habilitaciones a escribanos, pero luego se dieron cuenta de que también debían lidiar con los empleados de la estructura del área y se demoraban los trámites.
«A partir de ahora se conformará un registro de profesionales para realizar las tareas que correspondían a los inspectores, como ya se viene haciendo en otras áreas, como en los casos de verificación de obras o fachadas», explicó Ibarra en referencia a los cerca de 1.000 profesionales que tienen a cargo distintos controles en reemplazo de los inspectores municipales.
El Gobierno porteño indicó también que «algunos agentes de la Dirección General de Verificaciones han conformado vínculos que datan, en ciertos casos, de 15 a 30 años. Es decir que han atravesado distintas administraciones, incluida la de la última dictadura militar, hasta constituirse en redes de poder tanto hacia dentro de la administración pública como hacia el territorio de la Ciudad».
Los inspectores «seguirán cobrando sus sueldos», según dijo el jefe porteño, quien además insistió en que el objetivo de la medida es hacer «más transparente y eficiente» esa función. Recordó que anteriormente se tomaron medidas que no resultaron, como que el jefe de cada área indicara el recorrido a los inspectores. Sin embargo, resultaba que de 500 instrucciones se cumplían sólo 200.
Ibarra, al responder sobre la cuantificación de la supuesta corrupción de inspectores, exclamó: «Lo dijo Grosso: imagínese la magnitud», recordó. «Es como cuando hay una enfermedad: uno prueba con un antibiótico, con otro, y con otro. Pero si no cede, hay que operar. Ahora estamos en cirugía», sintetizó.




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