Momento clave del informe del Banco Mundial. Es el cuadro donde se evalúa el impacto ambiental en las zonas argentinas por la emisión de gases desde las papeleras. Según el trabajo, no habría efectos en Gualeguaychú, y sólo habría mal olor en Ñandubaysal y el puente internacional, pero sólo 10 veces al año y de manera similar a la «vida diaria» como «basura o polución automotriz ».
No hubo sorpresas. El informe de la consultora Ecometrix, encargada por el Banco Mundial para estudiar el impacto ambiental de las plantas de Fray Bentos, terminó siendo todo lo negativo que se esperaba para la posición argentina. El trabajo, de casi 550 páginas, concluye que las papeleras usarán la tecnología más avanzada para evitar la contaminación y aplicarán las normas de respeto al medio ambiente vigentes en Europa y Norteamérica, con lo que no habría motivos para impedir el otorgamiento de créditos por u$s 720 millones para los proyectos de la finlandesa Botnia y de la española ENCE. La votación definitiva sería el próximo 14 de noviembre.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ahora sólo restaría que el directorio de la Corporación Financiera Internacional (CFI) y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, según las siglas en inglés), que forman parte del Grupo del Banco Mundial, recomienden o rechacen el trabajo por cuestiones técnicas y que en un mes el directorio de la entidad financiera que dirige Paul Wolfowitz vote a favor o en contra de los préstamos. Fuentes del gobierno argentino consideran a esta altura algo poco probable que los créditos no sean liberados. Como también se creen inevitables los cortes en Gualeguaychú, la estrategia de la Cancillería para los próximos días se concentrará en un doble fin. Por un lado, tratar de coordinar junto con el abogado inglés del estudio Matrix, Philipe Sands, que el caso en el tribunal de La Haya no se caiga por el retorno de los cortes; y por el otro, impedir judicialmente que Uruguay vuelva a reclamarle al país en una corte del Mercosur por los cargos económicos que podrían traer los nuevos bloqueos.
Según lo que figura en el informe del Banco Mundial, las gerencias del CFI y de la MIGA decidirán «en breve» si presentan el proyecto a sus directorios. Una fuente del organismo afirmó que la decisión se tomará «en un par de días». Si decide enviarles el proyecto a los consejos, estos órganos tendrán 30 días para deliberar y analizar los documentos, para luego definir la situación de los créditos. El informe elaborado por la consultora Ecometrix presentado ayer asegura lo siguiente:
Las plantas cumplirán con las políticas ambientales y sociales vigentes en la Unión Europea.
Las emisiones de las plantas no tendrán efecto perjudicial sobre el río Uruguay, ni en la costa uruguaya ni en la argentina.
El éxito de los dos emprendimientos le permitirá a Uruguay avanzar en la diversificación de sus exportaciones, actualmente muy concentradas en las ventas de productos primarios.
Las plantas aportarán para la economía uruguaya un crecimiento de 3,2% del PBI, mientras traerán un aumento al mercado laboral de 1,4%.
El resultado de los análisis del impacto ambiental sobre la biodiversidad de la región, incluyendo la vida animal y vegetal, no puede ser considerado significante.
En condiciones operacionales normales, y suponiendo que las emisiones de residuos desde las chimeneas son constantes, sólo podría considerarse que podrían aparecer consecuencias algo negativas, pero no significativas, en situaciones meteorológicas muy desfavorables, vinculadas a pocas posibilidades de dispersión del aire.
En el caso de los residentes de Gualeguaychú, las posibilidades de que sufran de mal olor por parte de las plantas será imperceptible.
No hay posibilidades de efectos negativos sobre la salud humana, ante las emisiones de gases de las plantas.
Particularmente en Gualeguaychú, no se detectarán cambios en la calidad del aire. Cerca del puente internacional y en el área de Ñandubaysal podrán detectarse olores cuando existan malas condiciones climáticas, hasta 10 veces por año; pero los niveles serán similares a los experimentados en la vida diaria ( basura, cloacas o escapes de autos).
Los impactos en los niveles de ruidos pueden ser sentidos durante la época de construcción de las plantas, pero en un corto plazo y de una manera atendible y reversible. El ruido cuando las plantas estén en funcionamiento puede existir, pero de manera intermitente y sin el volumen como para ser considerado significativo. . · En cuanto a las consecuencias sobre el medio ambiente acuático, puede haber potenciales efectos negativos cerca de las plantas, pero se diluiríacuando el agua se mezcle con la corriente del río. Dentro de la pequeña área con problemas potenciales, debería haber un monitoreo para que permanentemente se conserven los estándares permitidos. Igualmente, en el peor de los casos, no habría problemas para la salud humana o la vida acuática.
No existen impactos acumulables relacionados con el manejo de residuos sólidos. Las plantas están en condiciones de tratar y manejar estos residuos.
Visualmente, el paisaje de la región tendrá un impacto permanente con la radicación de las plantas. Sin embargo, la evaluación que se haga turísticamente de esta visión es subjetiva y con el tiempo el público puede acostumbrarse a los cambios en el paisaje.
Como habrá más gente trabajando en la zona, podría haber más casos de accidentes por alcoholismo y por enfermedades de transmisión sexual.
Dejá tu comentario