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19 de agosto 2021 - 00:00

Con quejas al Gobierno la CGT puso proa a su rediseño para noviembre con 50% de mujeres

La central obrera habilitó el proceso de renovación de autoridades con una nueva jefatura colegiada para dejar un espacio libre para el retorno de Moyano.

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Wikipedia

La CGT elegirá el 11 de noviembre una nueva conducción que se prevé será otra vez colegiada, con un espacio reservado para el sector de Hugo Moyano, y con la novedad de que incluirá participación paritaria de la mujer en los cargos del Consejo Directivo, tal como anticipó este diario. La central reunió ayer a su principal órgano ejecutivo por primera vez desde que comenzó la pandemia y decidió, además, marchar en conmemoración del Día de la Lealtad Peronista, el 15 o el 18 de octubre. El reencuentro de los dirigentes estuvo marcado también por varias críticas –y hasta un episodio de tirantez entre dos gremialistas- hacia el Frente de Todos por la exclusión del sector en el armado de listas para las elecciones.

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La cumbre del Consejo Directivo concitó un presentismo casi perfecto que incluyó a los dos secretarios generales, Héctor Daer y Carlos Acuña, y a la treintena de miembros restantes (entre secretarios y vocales, así como otros cargos menores) que dio la pauta de la importancia del proceso en marcha para el recambio de autoridades. El martes el órgano ejecutivo volverá a reunirse para darle formalidad definitiva a los próximos pasos: un Comité Central Confederal el 22 de septiembre y un Congreso el 11 de noviembre, tres días antes de los comicios legislativos.

La tensión también afloró cuando el debate abordó el capítulo electoral. Allí se trenzaron Omar Maturano, jefe del gremio de maquinistas de trenes La Fraternidad, y el metalúrgico Antonio Caló (UOM). Maturano tomó la palabra para enrostrarle al Gobierno una aparente indiferencia hacia el peronismo en general y al movimiento obrero en particular, que quedó de manifiesto en el armado de las candidaturas para las PASO, y agregó que esa falencia tenía su correlato en los problemas de gestión para el abordaje de la política laboral y de ingresos.

Si bien varios de los dirigentes validaron la crítica, Caló le salió al cruce con el argumento de que en su sector era ostensible la recuperación económica propia de la nueva etapa de la pandemia, con la flexibilización de las restricciones. El metalúrgico, a diferencia de la inmensa mayoría de los presentes ayer en Azopardo 802, puede exhibir que un peso pesado de la UOM como Naldo Brunelli (San Nicolás) fue ungido con el primer puesto en la nómina de candidatos a diputados bonaerenses del Frente de Todos provincial por la segunda sección electoral.

También el judicial Julio Piumato (UEJN) aprovechó su turno para rezongar contra la política económica de la administración de Alberto Fernández y la aparente ausencia de un proyecto de desarrollo integral. En otras alocuciones sobrevoló el concepto de un Gobierno con poco peronismo en sangre y esas intervenciones alimentaron la idea de una movilización conmemorativa del principal día del año en la liturgia partidaria.

Matizaron las protestas Daer, Andrés Rodríguez (estatales de UPCN y adjunto de CGT) y Gerardo Martínez (albañiles de UOCRA), quienes pusieron en valor la gestión del Frente de Todos en un contexto de pandemia y luego de haber recibido la herencia de la gestión de Mauricio Macri. Llegado ese punto los gremialistas resolvieron que la CGT volverá a las calles como no sucedía desde la administración de Cambiemos bajo el lema “por el desarrollo, la producción y el trabajo” en una marcha de características a definir pero que podrá leerse como un sutil llamado de atención al Ejecutivo y con destino, por ahora, al Monumento al Trabajo emplazado a pasos de la sede de la CGT. Será por el 17 de octubre pero la manifestación se concretará el viernes 15 o el lunes 18 con la excusa de que la efeméride peronista coincidirá con el día de la madre.

Como había adelantado este diario, la reunión de ayer significó la campana de largada para el proceso de renovación de autoridades en la CGT y, en consecuencia, de las tratativas destinadas a seducir a los sectores que hoy permanecen al margen de la estructura de decisiones de la central por decisión propia. Sobre todo, Hugo Moyano y sus aliados del Frente Sindical por el Modelo Nacional. En conversaciones previas ya se le adelantó al camionero que dispondrá de un cargo en una nueva jefatura colegiada, tal como sucedió en 2004 cuando Moyano se puso en persona junto a Susana Rueda (Sanidad) y José Luis Lingeri, e incluso en 2016 cuando su delegado fue el portuario Juan Carlos Schmid.

Los sectores mayoritarios de la CGT, los “gordos” de los grandes gremios de servicios y los “independientes” de buen diálogo con todos los gobiernos, también intentarán cobijar a la Corriente Federal de Trabajadores que tiene como principal referente al bancario Sergio Palazzo, el gremialista más considerado por Cristina de Kirchner y el que ostenta el puesto más alto entre las candidaturas de esa extracción por el oficialismo. En su espacio, que permanece desde 2016 por fuera del Consejo Directivo, también militan otros dirigentes con ambiciones como el piloto Pablo Biró y el gráfico Héctor Amichetti.

En el Consejo Directivo de ayer estuvieron, junto a Daer y Acuña, Armando Cavalieri, José Luis Lingeri, Amadeo Genta, Víctor Santa María, Rodolfo Daer, Hugo Benítez, Sergio Romero, Jorge Sola Carlos Frigerio, Carlos Sueiro, Caló, Maturano y Piumato, entre otros.

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