Larreta se aferra a estrategia y va por una "nueva normalidad"

Política

La Ciudad, ya casi a pleno, mantendrá su plan de apertura por pasos, con demora para actividades culturales y vuelta a clases (en parte). Mientras, sube perfil político.

Horacio Rodríguez Larreta, fuera esta vez de la foto junto al Presidente, expande la estrategia de su Plan Integral de Puesta en Marcha de la Ciudad, un programa de seis pasos para agregar habilitaciones a actividades económicas y recreativas, que, más o menos, viene cumpliendo para esa gradualidad que se impuso en el manejo de la pandemia.

En su entorno más cercano creen que la epidemia de coronavirus muestra “un movimiento paulatino” hacia dentro del país y que, no haber estado junto a Alberto Fernández en el anuncio del viernes pasado que prolongó el aislamiento hasta el 20 de septiembre, tiene que ver con que la Ciudad ya estaría dejando de ser el epicentro de la pandemia en el país. Después de todo, señalan, la epidemia comenzó en la Capital, se extendió hacia el conurbano y ahora “la Ciudad registró en un día de 10 mil casos de contagios, el 10%“.

Así y todo, Larreta se concentrará en el manejo de la pandemia como actividad central de su gestión, aunque la semana pasada sorprendió con el inicio de declaraciones de temas nacionales, que consideran en su equipo obedeció a diversos argumentos. Uno de ellos es la propia presión interna dentro de su conglomerado político para que defina posiciones, ya que algunos lo ven demasiado abrazado al Gobierno nacional obligado por la emergencia sanitaria. Otro, la presión del Gobierno con temas que lo obligan a pronunciarse.

Aseguran, además, que la visibilidad que le otorgó la pandemia en la geografía criolla, por ahora no lo llevará a anticipar campaña, sino a seguir centralizando su gestión en el manejo de la epidemia, que le agregó un protagónico extra, como ser el referente de la oposición que mantiene un diálogo permanente con el Gobierno nacional. Sin ir más lejos, el sábado dio una muestra de ese rol cuando salió a replicar los dichos de Alberto sobre la opulencia de la Ciudad, diciendo :”Si la Capital se pone como ejemplo, que en todo el país se trabaje para lograr un mismo nivel de desarrollo, creo que ese es el esfuerzo que tenemos que hacer todos, y eso necesita un consenso” y puso como ejemplo su diálogo con el Gobierno y la provincia de Buenos Aires. De eso se trata la estrategia, por el momento, del jefe porteño. “El quiere construir y que se termine con la grieta que no es buena para nadie”, lo definen.

Mientras, avanza ante las demandas de los sectores económicos de la Ciudad con su plan de apertura, que ahora beneficia al sector gastronómico con la posibilidad de atender en mesas al aire libre, pero también con un alivio impositivo por el cual no pagarán por seis meses el impuesto a los Ingresos Brutos. El beneficio, a través de una ley que redactaron los diputados del oficialismo porteño, contó además con una negociación que entre otros funcionarios acordaron el jefe de Gabinete, Felipe Miguel y el ministro de Desarrollo Económico, José Luis Giusti Giusti, quien ser reunió con cinco cámaras del sector para llegar a un consenso. Según el programa porteño, en el Plan de apertura quedará en suspenso, como actividades “significativas” toda la que tenga que ver con el quehacer cultural y la vuela a clases a pleno, pero una vez habilitada la construcción y algunos rubros no tan impactantes que restan, a fines de octubre se podría llegar a una “nueva normalidad”, una suerte de convivencia con el virus y un porcentaje de aislamiento con la expectativa de que los casos, para entonces, ya habrían comenzado a descender.

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