Cristina en Olivos con la representantes de la Comunidad de Armenia.
La presidente Cristina de Kirchner recibió este martes en la Residencia de Olivos a integrantes de la Comunidad Armenia en la Argentina, al cumplirse este mes cien años del genocido perpetrado contra el pueblo armenio a manos del imperio otomano, con un saldo estimado de víctimas fatales de entre un millón y medio y dos millones de personas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Fueron recibidos por la mandataria el arzobispo Kissag Mouradian, primado de la Iglesia Apostólica Armenia para la República Argentina; Alberto Djeredjiam presidente del centro Armenio; Bartolomé Ketchian, presidente de la Fundación de la Fundación Consejo Nacional Armenio, según se informó oficialmente, al término del encuentro.
También asistieron el médico Daniel Stamboulian, titular de la Fundación Centros de Estudios Infectólógicos y presidente de Fighting Infectios Diseases in Emergin Countries; el empresario Eduardo Eurnekian, presidente de la Corporación América; León Arslanian, ex ministro de Justicia de la Nación y ex titular de la cartera de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.
En encuentro sucede en medio de la tensión entre las autoridades turcas tras las declaraciones del Papa argentino sobre el genocidio armenio. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, profundizó este martes el quiebre entre Ankara y el Vaticano al criticar en duros términos la mención al "genocidio armenio" realizada por el papa Francisco, "condenar" las palabras del pontífice como "estupideces" y advertirle que no vuelva a cometer un "error" como ése.
"Condeno al Papa y quiero advertirle que espero que no vuelva a cometer un error de este tipo", dijo el presidente turco en un discurso ante representantes de la Asociación de Exportadores de Turquía, que fue transmitido en directo por la cadena turca NTV y reproducido por la agencia de noticias EFE.
"Cuando algunos políticos y religiosos asumen el trabajo de historiadores, no dicen verdades, sino estupideces", añadió el presidente turco, en una declaración que se suma a la áspera ola de respuestas desatadas en Ankara luego que el pontífice hiciera referencia a esta masacre el domingo pasado, durante una misa celebrada homenaje a las víctimas en la Basílica de San Pedro.
Esta matanza perpetrada entre 1915 y 1925 divide profundamente a Ankara y Ereván. Las autoridades turcas sostienen que se trató de una guerra civil enmarcada en la Primera Guerra Mundial en la que también murieron miles de musulmanes, y pese a que el tema es de capital importancia para las aspiraciones turcas de ingreso a la Unión Europea, las posturas irreconciliables siguen siendo la tónica del atávico litigio.