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18 de agosto 2006 - 00:00

Ensaya Telerman copar la izquierda porteña

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Jorge Telerman
Para animar su cruzada por ser reelecto, Jorge Telerman sumó a piqueteros oficialistas y a Hebe de Bonafini, quien junto con la ministra porteña Gabriela Cerruti encabeza un «nuevo espacio» con esos fines, que se dio a conocer ayer en la sede de Madres de Plaza de Mayo, con discursos que hablaron de « revolución» y cánticos referidos a que las organizaciones barriales gobernarán la Ciudad.

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Junto a Bonafini y Cerruti-, quienes presentaron « Encuentro por una nueva Argentina», estuvieron piqueteros kirchneristas, algunos que ostentan cargos en el gobierno de Telerman y, entre otros, el polémico juez porteño Roberto Gallardo.

Ese arco izquierdista se ha manifestado tras la pelea que mantuvo en forma pública esta semana Cerruti con la abuela de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, quien refutó el desplazamiento de una funcionaria de Derechos Humanos del Gobierno de Telerman.

  • Adherentes

  • Varias rarezas acompañaron la tenida. Por ejemplo, cuando el gobierno nacional no ha definido candidato para la Capital Federal, uno de los distritos más adversos que inventaría en el país, grupos de piqueteros afines al kirchnerismo -Comedor Los Pibes de La Boca, del Frente Barrial 19 de Diciembre del Movimiento Evita y Barrios de Pie-. Estuvo claro, de esas tribus, el funcionario Lito Borello; también adhirió Humberto Tumini y entre otros el titular del bloque Frente para la Victoria de la provincia de Buenos Aires.

    Otro dato que llamó la atención es la presencia de un juez. No sólo porque las leyes porteñas impedirían que un magistrado se sume a actos políticos, sino porque ha sido el juez que más mortificó a Aníbal Ibarra durante su gestión (desde la clausura de la Rural en plena exposición hasta el embargo del sueldo al ex mandatario).

  • Irritación

    Pero ése no fue el único indicio antiibarrista. También Cerruti aludió a la gestión anterior. Telerman, en tanto, suma así grupos de la izquierda, con lo cual seguramente irritará a Miguel Bonasso -de buenas relaciones con Ibarrauno de los anotados en la libreta donde el oficialismo lleva eventuales candidatos para la competencia porteña del año próximo. Ese diputado participó de la presentación que hizo Alberto Fernández días atrás, del Instituto para la Victoria, pero antes de llegar al acto compartió un largo almuerzo de convencimiento con el jefe de Gabinete.

    «No nos da miedo la palabra revolución, no creemos que somos un proyecto transformador, nada más, somos un proyecto revolucionario que vino a dar vuelta la Ciudad de Buenos Aires, siendo el reflejo de lo que es el proyecto que se está llevando adelante desde la Nación», confió Cerruti en su alocución.
    Cerruti dijo que la Ciudad «tiene leyes progresistas, una Constitución progresista, programas progresistas y sobre todo mucho progresismo en las campañas publicitarias y en los medios de comunicación» que calificó de «hipocresía».

  • Abrazos

    «Vamos a estar juntos trayendo el proyecto del Presidente en la Ciudad. No nos da lo mismo cualquier espacio, creen que es igual un candidato que se abrazó con Carlos Menem que un candidato que se abrazó con Chávez», refirió la ministra sin dejar claro si el abrazo con Menem fue de Daniel Scioli (competidor del jefe porteño) o del propio Telerman.

    Finalizó Cerruti con «hasta la victoria». Bonafini, por su parte, habló de que «esta oportunidad es única y esto que estamos haciendo con el Gobierno de la Ciudad, que ha puesto en nuestras manos todo el tema no sólo de la vivienda, sino también de la salud, de la educación y todo lo que vamos a seguir haciendo, es porque nos han tenido confianza», dijo en referencia a los cargos que ocupan algunos piqueteros y seguramente a puestos prometidos.

    La titular de Madres finalizó con que «en esto tiene que ver el amor que le pongamos, no a la palabra revolución levantándola todo el tiempo como a una guitarra. No. El rojo hay que tenerlo en el corazón y la bandera de la revolución en los cojones, compañeros», al tiempo que en coro los presentes repetían: «Olé olá, desde los barrios a gobernar, desde los barrios para toda la Ciudad».
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