El embajador chileno en la Argentina, Adolfo Zaldívar, murió hoy en Santiago de Chile a los 69 años y ambos gobiernos manifestaron su "profundo pesar" por la pérdida.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Gobierno de Chile decretó dos días de duelo oficial a partir de este jueves y sus restos fueron velados en el Salón de Honor del edificio del Congreso Nacional, en Santiago, donde recibió un homenaje público en presencia del presidente Sebastián Piñera.
La Cancillería argentina, en tanto, manifestó su "profundo pesar" por el fallecimiento del diplomático, quien -destacó-"cumplió cabalmente su misión, convirténdose en artífice decisivo de la profundización de la integración y hermandad entre los dos pueblos".
"Con Zaldívar Larraín se va un trabajador incansable que supo ganar el reconocimiento del pueblo chileno y de la Patria Grande latinoamericana por su extensa trayectoria de lucha por la democracia y la vigencia de los derechos humanos", sostuvo la cartera que conduce Héctor Timerman.
A la hora de entregar las condolencias, Piñera destacó las cualidades de Zaldívar, a quien describió como un hombre "de mucho compromiso, mucha fuerza, apasionado y comprometido por el país", con un papel muy importante en la transición desde la dictadura de Augusto Pinochet a la democracia.
"Es una pérdida importante y significativa para Chile, porque Adolfo Zaldívar fue muchas cosas para el país: político, senador, presidente del Senado, presidente de un partido y embajador de nuestro gobierno. Cuando estábamos en la transición de un gobierno militar a uno democrático, él se la jugó por una salida pacífica. Al principio fue poco entendido, pero finalmente estaba en lo correcto", señaló Piñera, tras permanecer por unos 30 minutos en el salón de honor del Congreso.
En tanto, el embajador argentino en Chile, Ginés González García, aseguró que con la muerte de su par trasandino se pierde "un soldado de la integración" y destacó las actividades bilaterales realizadas con el diplomático como la última cumbre de ministros en Buenos Aires y la organización de la visita de la presidenta Cristina Kirchner en marzo del año pasado.
"El fallecimiento de Adolfo Zaldívar es una pérdida enorme para Chile y para nuestro país. Y, personalmente, significa la despedida de un amigo entrañable, un apasionado de la integración", afirmó González García en un comunicado.
El ex presidente y senador de la Democracia Cristiana y, posteriormente, fundador del Partido Regionalista de los Independientes (PRI), falleció este miércoles a la madrugada tras una larga lucha contra el cáncer al páncreas que padecía: el diplomático había estado internado en un centro asistencial de Santiago desde diciembre, hasta donde llegó desde Buenos Aires, ciudad en la que se desempeñaba como representante desde 2010.
Expulsado de la opositora Democracia Cristiana en 2007 por criticar al gobierno de la entonces presidenta socialista Michelle Bachelet tras una militancia de más de 50 años, Zaldívar había asumido como embajador de Chile en la Argentina en junio de 2010.
El exmilitante demócrata cristiano reemplazó en el cargo a Miguel Otero, quien fue destituido a raíz de una polémica defensa que realizó de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Zaldívar, abogado de profesión, presidió el Senado de Chile entre 2008 y 2009: apodado "Colorín", por el color rojizo de su cabello, fue uno de los pocos opositores que aceptaron integrar el gobierno de Piñera, quien sucedió en el cargo a Bachelet.
Dejá tu comentario