Todavía sin
militantes, la
quinta de San
Vicente lucía ayer
carteles ligados a
diferentes
dirigentes del PJ,
que empezaron
la guerra de
afiches para ver
quién es más
peronista.
En tanto, la
quinta donde,
desde mañana,
descansarán los
restos de Juan
Domingo Perón
permanece ya
vallada a la
espera de que
una multitud
arribe hoy para
participar de la
ceremonia.
Néstor Kirchner tendrá su «propia» celebración del 17 de octubre, un día después de la ceremonia de traslado de los restos de Juan Domingo Perón de la Chacarita a San Vicente: «su» festejo del Día de la Lealtad será el miércoles, al atardecer, en José C. Paz.
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En ese encuentro, que estuvo programado para mañana pero luego se postergó 24 horas cuando Kirchner logró que se respeten sus condiciones para participar del evento en la quinta de San Vicente, el Presidente será el orador central en un acto de perfil kirchnerista puro.
Pero algo podría cambiar: si se cumplen los pronósticos de la organización respecto de que la concurrencia a San Vicente será de miles de personas -hablan de «más de 100 mil»-, cuando llegue el féretro de Perón, el Presidente podría decidir hablar frente a esa multitud.
De un rechazo cerril, Kirchner fue mutando con el paso del tiempo. Primero no quiso saber nada con la ceremonia, luego puso condiciones, al final podría terminar siendo el centro de un show que en los años 90, en la cima de su poder, pergeñó Eduardo Duhalde.
La semana pasada, el Presidente confirmó que participaría del acto junto a su esposa, la senadora Cristina Fernández. Y recién hoy, el grupo que circula entre la CGT de Hugo Moyano y las 62 Organizaciones de Gerónimo Venegas, acordaría con Kirchner la lista de oradores.
Oradores
En principio, sólo hablarían Moyano y Venegas -y un saludo de la intendente local, Brígida Malacrida-, pero deberán esperar la última palabra de Kirchner que quizá se decida en ese momento, en función de la concurrencia y del clima que se viva en el acto.
Kirchner se excusó respecto de pronunciar un discurso con el argumento de que no es un momento festivo el traslado de los restos. ¿Cambiará de opinión si observa miles de personas que lo vitorean o seguirá, como desde siempre, lejos de los íconos clásicos del peronismo?
Ayer, Venegas estimó que concurrirán «más de 100 mil personas» y explicó que recibieron pedidos de militantes peronistas de todo el país para acampar alrededor de la quinta 17 de Octubre desde esta noche para estar, desde temprano, bien ubicados para el acto.
Otros dirigentes son menos expansivos pero suponen que se llenará el predio que puede albergar más de 35 mil personas. Sea cualquiera de esos dos números, el acto sería multitudinario, colorido y ruidoso, y para Kirchner sería un escenario irresistible.
Por lo pronto, Kirchner se garantizó ser el único dirigente político que usufructe el festival en torno a Perón. En algún momento se evaluó que hable Antonio Cafiero, un histórico dirigente del PJ. El Presidente no quiere estorbos, por lo que Cafiero no hablará.
Así y todo, Venegas dijo ayer que la ceremonia de traslado «no persigue ningún fin político», mientras que el taxista Omar Viviani prometió que será una «fiesta».
«Con esto no se persigue ningún fin político que no sea cumplir con el deseo del general Juan Domingo Perón de que sus restos descansen en la provincia de Buenos Aires», sostuvo Venegas.
El sindicalista confirmó la asistencia del presidente Néstor Kirchner al acto, aunque destacó que la invitación para participar del traslado «es abierta a todos».
«Kirchner va a estar en el acto. Esta es una invitación abierta a todos, pero esencialmente el Presidente va a estar y se va a desarrollar el acto normalmente», indicó Venegas.
En tanto, el sindicalista Viviani sostuvo que el traslado de los restos del ex presidente mañana «será una gran fiesta para el pueblo trabajador» y adelantó que el último compromiso de los militantes peronistas «será el traslado de Evita para que descanse junto al general».
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