11 de noviembre 2003 - 00:00

Imitan método y toman un despacho en la Legislatura

Más de cuarenta militantes del llamado Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER) ocuparon ayer por cuatro horas un despacho de la Legislatura porteña para presionar por la expropiación de otras cuatro empresas y con la intención de permanecer en esos despachos hasta lograr su propósito.

El ingreso se produjo pasado el mediodía, cuando irrumpieron unos 42 militantes en las oficinas de la comisión de Desarrollo Económico que preside Luis García Conde (ARI) con la pretensión de apurar la sanción de leyes en beneficio de las expropiaciones. Permanecieron allí hasta pasadas las cinco de la tarde, una vez que consiguieron la promesa de ser atendidos hoy nuevamente.

Para sorpresa de algunos legisladores, condujeron esa ocupación el titular del MNER, Luis Murúa, y el diputado electo Diego Kravetz, de afinidad con la legisladora en funciones Beatriz Baltroc.

•Curioso

Ambos legisladores integran la lista de diputados que ingresará -en el caso de Baltroc reelige-el próximo 10 de diciembre con el recambio de las bancas de la mano del biógrafo Miguel Bonasso, quien encabezó la tira de diputados nacionales por la Capital Federal y también logró un escaño.

Fue la lista kirchnerista, alentada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que portó la fórmula Ibarra-Jorge Telerm an. Lo curioso es que Kravetz se presentó al frente del grupo de militantes, en las oficinas de la comisión que se dice ocupará como titular una vez que ingrese como electo, debido al reparto con el ibarrismo. Pero lo más llamativo resultó el volante que entregaban Murúa y el bonassista Kravetz, que rezaba: «Lo que vivimos en la Argentina es una democracia formal y la democracia sigue manteniendo políticas y leyes de la dictadura en beneficio de los países centrales». Finalmente, el panfleto convocaba a «romper con la democracia representativa e instrumentar los mecanismos para tener una democracia directa».

A Kravetz se lo conoce como abogado de los empleados que terminan logrando la expropiación de empresas, y Baltroc, ex frepasista, es la autora de la mayoría de los proyectos de ley que dieron origen a la declaración de utilidad pública de las pymes que terminó pagando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Murúa pertenece a la primera cooperativa que subsidió hace dos años la Legislatura de la Capital Federal, una fábrica de envases de aluminio que se dedica, además, a centro cultural, a la que dio u$s 400.000 en aquel momento. Murúa, quien lideró el intento de toma, decía ayer que exigían el tratamiento urgente de esas normas que los beneficiaría.

•Promesa

Antes del cambio de legisladores, el grupo de militantes quiere conseguir otras cuatro leyes, que como las anteriores obliguen al gobierno porteño a oblar $ 150.000 en bienes y un alquiler por dos años de los inmuebles.

La ocupación de las oficinas del palacio de Perú 130, en pleno centro porteño, se realizó sin incidentes, pero recién logró levantarse cuando los militantes consiguieron la promesa para hoy de reunirse con presidentes de bloque. El grupo quería que ayer mismo se les firmara un acuerdo que les garantizara la sanción de leyes que les permitan tener a cargo la Cooperativa Patricios, la Cooperativa Cooperpak, la Cooperativa La Argentina y un subsidio para la Cooperativa Bauen, además del tratamiento de la Ley de Expropiaciones de Unidades Productivas que propone ese Movimiento. Esas firmas se dedican a imprenta, fábrica de cajones, panificadora y el conocido hotel porteño de Callao y Corrientes que se encuentra ocupado por trabajadores desde que los propietarios convocaron a concurso de acreedores.

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