Néstor Kirchner llegará hoy a Nueva York para participar de la 58 a Asamblea General de las Naciones Unidas. Escuchará los discursos de George W. Bush, Jacques Chirac y Lula Da Silva. El Presidente se verá con Bush por la tarde, en una recepción colectiva, y a la noche se entrevistará con Gerhard Schröder, el premier alemán. Rafael Bielsa, el canciller, hará gestiones por su lado: la más importante, una conversación con Colin Powell sobre la inmunidad parcial a las tropas de los Estados Unidos que pretenden participar de maniobras conjuntas en la Argentina. Es posible que, por esa restricción que pidió Hebe de Bonafini, las maniobras no se realicen. ¿Querrá también el Pentágono suspender la ayuda económica que brinda a las Fuerzas Armadas argentinas? ¿Es verdad que retirarán al agregado militar de la embajada en Buenos Aires? ¿Dejará la Argentina de ser aliado extra-OTAN? Son las preguntas que le hará Bielsa, alarmado por las versiones que alientan en Defensa, a Powell. Kirchner hablará en la asamblea el jueves y se presume que criticará las políticas del Fondo Monetario Internacional, aunque no se refiera a la negociación que acaba de llevar adelante.
Néstor Kirchner se dirige al Tango 01. Va rumbo a Nueva York, adonde llega hoy por la mañana. Encontrará una ciudad lluviosa y bloqueada por fuerzas de seguridad. Se queda hasta el sábado.
Néstor Kirchner llegará hoy a una Nueva York sometida a medidas de seguridad desconocidas hasta ahora por sus vecinos. No es para menos, se combina el temor que ganó a la ciudad después del atentado del 11 de setiembre de 2001 con la presencia de los principales líderes del mundo con motivo de la 58ª Asamblea General de las Naciones Unidas. Ejemplo: quien asista hoy a la apertura de los debates podrá escuchar tres solos de alto nivel. Hablarán George W. Bush, Jacques Chirac y Luiz Inacio Lula Da Silva. Será difícil llevar la atención del auditorio hacia temas que no rocen la crisis más importante que este organismo internacional haya atravesado en toda su historia y a la que se referirán, de alguna manera, estos tres oradores iniciales.
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Rafael Bielsa repasó este panorama ayer, durante buena parte del día, en lo de Arnoldo Listre, el embajador argentino ante la ONU, que está a punto de dejar ese destino en manos de César Mayoral. Hoy se le informará a Kirchner la lógica de los debates: Bush insinuará un regreso de la cuestión iraquí a la ONU pero sin devolver el gobierno a la población local; Chirac hará escuchar su rap multilateralista y Lula pedirá la reforma de la misma institución, lo que supone replantear la estructura del Consejo agregando bancas permanentes.
Aquí podría aparecer un involuntario roce con Kirchner y, si se quiere, con el mexicano Vicente Fox. Lula pedirá que la representación latinoamericana esté en poder de Brasil y no, como pretenden México y la Argentina, que se asigne un sitio rotativo para los tres países. De todos modos, los brasileños no darán el golpe bajo de citar a Bielsa quien, cuando todavía no había asumido como canciller, defendió que la posición de América latina en el Consejo de Seguridad se le asignara a Brasil, sin más. Más allá de esto, Lula buscará que las Naciones Unidas se hagan cargo de la crisis colombiana y habiliten una mediación que él mismo ejercería entre la guerrilla y el gobierno de Alvaro Uribe.
•Ejercicios militares
Kirchner y su canciller escucharán atentamente estos discursos. Bielsa estará con un ojo puesto en los movimientos de Colin Powell, quien ayer participó de la apertura de una jornada sobre políticas sanitarias en la que expuso el ministro argentino Ginés González García. El tema de interés con el secretario de Estado es la posible frustración de los ejercicios conjuntos militares a raíz de que Kirchner, impulsado por Hebe de Bonafini, decidió no conceder a las tropas visitantes la inmunidad total del Tratado de Viena. Al ministro de Relaciones Exteriores le interesa saber las consecuencias de las decisiones que tomó su jefe: ¿se suspenderá la ayuda militar a la Argentina? ¿Se retirará al agregado militar de la Embajada de Estados Unidos? ¿Se le suspenderá al país su condición, más o menos folclórica, de «aliado extra-OTAN»? Son versiones que hacen circular los militares, interesados en no quedar desvinculados del mundo.
•Sugerencia
Bielsa pasó ayer casi todo el día en lo de Listre, entre otras cosas porque transitar por Nueva York es un infierno en estos días. El área de la sede de la ONU está vallada en varias manzanas a la redonda; las calles están cortadas y aparecen retenes en cualquier esquina controlando la identidad de las personas; el tránsito se trastornó más que de costumbre y en el aeropuerto ya nadie puede recibir a los presidentes en la escalinata del avión. El clima, agradable, aunque anoche se descomponía y la ciudad acaso reciba a los Kirchner con lluvia.
En la residencia del embajador el canciller recibió a los dirigentes del American Jewish Committee, con los que habló del caso AMIA y su situación judicial actual. Bielsa sugirió que se le dé al tema un tratamiento internacional, posiblemente a través de una mediación de la que podría participar Marruecos, país con cuyo monarca tiene que encontrarse Kirchner mañana.
Después de asistir a los discursos del día, el Presidente irá mañana a la recepción que ofrecerá Bush a los jefes de Estado que visitan Manhattan, a las 18, en el Museo de Historia Natural, frente al Central Park. Será el único momento en que se reúna con el presidente de los Estados Unidos, en un encuentro exclusivo para mandatarios con esposas y cancilleres. Después, los argentinos irán a la recepción que ofrecerá Gerhard Schröder, el premier alemán. Allí sí podrían ingresar los integrantes de la comitiva, que incluye a los dos presidentes de bloques parlamentarios del PJ, José María Díaz Bancalari y Miguel Pichetto, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y Marcelo Stubrin. Los alemanes preparan una gran fiesta para conmemorar el 30° aniversario de su ingreso en la ONU.
Kirchner todavía no tenía ayer definido cómo será su discurso ante la Asamblea. En cambio, ya está redactado el que pronunciará en la New School University, delante de Joseph Stiglitz, donde criticará la política del Fondo Monetario Internacional, aunque no se vaya a referir a la negociación argentina. En la comitiva del Presidente no se descartaba ayer que hiciera lo mismo en la ONU y que la presentación contuviera alguna referencia a la deuda pública. Kirchner hablará el jueves, en la misma secuencia que Tony Blair.
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