El Gobierno porteño está a un paso del retorno, casi, “a la normalidad”, en lo que se refiere al funcionamiento de las actividades económicas y las recreativas, inclusive con una porción pequeña de regreso a las clases. Justo cuando la pandemia castiga más al país con zonas rojas que incluyen al distrito porteño y los municipios del conurbano con guarismos dramáticos, en contagios y fallecidos. Pero con la aparente certeza de que los casos de covid-19 bajarán, Horacio Rodríguez Larreta fundamenta una etapa más de apertura comercial.
Larreta arranca hoy apertura en zonas comerciales de gran concentración (día por medio)
La Ciudad de Buenos Aires sigue sumando actividades comerciales a la aparente cuarentena dispuesta en el distrito más castigado por la pandemia, pero donde aseguran que contagios están en baja.
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Después de una reunión con las cámaras del sector y luego con el Gobierno nacional, se decidió que a partir de hoy comiencen, con algunas restricciones, la apertura de comercios minoristas en las zonas vedadas hasta ahora por considerarse de grandes aglomeraciones de personas, una situación que podría provocar más contagios de coronavirus.
Se les permitirá reiniciar sus actividades a los comerciantes del Once, pero solamente día por medio.
El esquema, que está dentro del Plan Integral de puesta en marcha de la Ciudad, arranca hoy con los locales de Once , como se conoce a la porción del barrio porteño de Balvanera donde con frente a la avenida Corrientes en sus laterales se concentra gran cantidad de comercios minoristas y mayoristas en su mayoría, tradicionalmente, de confección y venta de indumentaria. Hoy podrán abrir los que tengan CUIT terminado en número impar.
Las restricciones para los comerciantes son las de atender los locales con venta al público entre las 11 y las 21 y de acuerdo a la terminación del CUIT de cada negocio, es decir, los días pares los que terminan en par y los impares los que terminan en impar. De esa manera, creen, se reducirá la circulación, ya que atenderían día por medio,pero no se conoce cuántos terminan en par y cuántos no, para definir qué cantidad permanecerá abierto cada jornada. A la vez regirá la misma norma para los clientes, que podrán ir a comprar de acuerdo con la terminación del número de su Documento Nacional de Identidad, una regla difícil de controlar.
El viernes seguirá la apertura de los locales de la avenida Avellaneda, que en este caso no tendrá que seguir la regla del CUIT. Allí también se ubican principalmente fabricantes de ropa con ventas al por mayor y por menor, muy transitado en tiempos de “normalidad” tanto sanitaria como económica.
Suman alrededor de 1.700 comercios más a los que ya están “permitidos” de un conjunto de alrededor de 120 mil que están instalados en la Ciudad de Buenos Aires.
Luego seguirán los negocios y kioscos de los centros de trasbordo de Retiro y Constitución, otras zonas de gran concentración donde se combinan viajes en trenes, subterráneos y colectivos. Esos comercios recién podrán abrir el lunes.
De esa manera, la semana que viene prácticamente todos locales comerciales de la Ciudad de Buenos Aires tendrán permiso para funcionar. Quedarán en espera los shopping y los gimnasios, que requieren protocolos más rigurosos, teniendo en cuenta que, también a partir del lunes, comenzarían a funcionar los hoteles (ver nota aparte) pero para actividades no turísticas y con normas detalladas para su apertura.
Mientras, el Gobierno porteño define bajo qué modalidad integrará a 5.100 niños y niñas que no tuvieron conectividad durante la pandemia y no pudieron recibir enseñanza, ya que anunció que abrirá escuelas para incorporarlos.




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