San Pablo (ANSA, Reuters, EFE, AFP) - Al inaugurar el congreso de la Internacional Socialista en San Pablo, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva dijo ayer que sabe que un eventual fracaso de su gobierno «sería una gran frustración para la izquierda, dentro y fuera de Brasil» y que, por eso, «estoy haciendo las cosas paso a paso, para vencer al final».
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El mandatario brasileño -que enfatizó la singularidad de su partido por su apego a las reglas de la democracia y su rechazo a la lucha armada- afirmó que está encarando el gobierno «como si fuera un maratón y no una carrera de 100 metros. En un maratón uno debe ir en el ritmo justo para terminar ganando la prueba». De esta manera, replicó a quienes dentro de su Partido de los Trabajadores (PT) critican su pragmatismo y el mantenimiento de la política económica ortodoxa del gobierno anterior.
«Sabemos del fardo que cargamos sobre nuestras espaldas, de la esperanza que nuestra victoria despertó en la izquierda de otros países. Nosotros no podemos errar y sepan ustedes que no vamos a decepcionarlos», sostuvo Lula provocando el aplauso de los delegados al 22º Congreso de la Internacional Socialista.
Debido a su carisma y a la ausencia de líderes como el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, y el canciller alemán, Gerhard Schröder, Lula fue la estrella de la reunión y festejó ayer por partida doble: por un lado, celebró el primer aniversario del triunfo electoral que lo llevó al poder y, por el otro, su cumpleaños número 58.
«Nos hace muy felices que usted, presidente Lula, festeje este doble aniversario con nosotros, a quienes puede considerar su familia socialista», dijo el presidente del cuerpo, el portugués Antonio Guterres. A continuación, un coro de cuatro bellas jóvenes, que habían abierto el congreso con una batucada, le cantaron el feliz cumpleaños, para lo que fueron acompañadas por los mil dirigentes de 141 partidos socialistas de todo el mundo (ayer se sumó el PRI mexicano) que llegaron al encuentro. Lula, acompañado por su esposa, Marisa, agradeció y cortó la torta.
La Internacional Socialista tiene como objetivo incorporar a sus filas al PT para revitalizar su presencia en América latina, donde su figura más visible y casi solitaria es el presidente chileno, Ricardo Lagos.
En relación con la relación entre el PT y la IS, Lula dijo: «No desconocemos el liderazgo del socialismo en el siglo XX, pero pertenecemos, junto a otros partidos, en especial de América latina, a otra generación de partidos», sostuvo.
Lula dijo que, desde su fundación, en 1980, el PT «defendió algunos principios que no siempre estaban presentes en otras organizaciones de izquierda, como el carácter esencial de la democracia y la necesidad de aprender a convivir en la diversidad sin apelar, por ejemplo, a la lucha armada».
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