10 de septiembre 2003 - 00:00

Macri acusó a Ibarra de usar su cargo para hacer campaña

Aníbal Ibarra, ayer, en la entrega de motocicletas a una nueva comisaría de la Capital Federal, junto al secretario de Seguridad, Norberto Quantín, y el jefe de la Federal, comisario general Roberto Giacomino. / Mauricio Macri, ayer, en el porteño hotel Nogaró, desde donde reclamó al gobierno veedores de la OEA para el ballottage porteño del domingo próximo. El candidato desconfía de funcionarios nacionales que apoyan a su rival, Aníbal Ibarra.
Aníbal Ibarra, ayer, en la entrega de motocicletas a una nueva comisaría de la Capital Federal, junto al secretario de Seguridad, Norberto Quantín, y el jefe de la Federal, comisario general Roberto Giacomino. / Mauricio Macri, ayer, en el porteño hotel Nogaró, desde donde reclamó al gobierno veedores de la OEA para el ballottage porteño del domingo próximo. El candidato desconfía de funcionarios nacionales que apoyan a su rival, Aníbal Ibarra.
Mauricio Macri insistió ayer en que el gobierno disponga de veedores de la OEA para el ballottage del domingo próximo en la Capital Federal, porque desconfía de los funcionarios. El candidato a jefe de Gobierno reiteró su pedido a la par que sumó apoyos políticos a su postulación y redobló las agresiones para con su adversario electoral, Aníbal Ibarra.

En la conferencia de prensa, que se desarrolló en el porteño hotel Nogaró, Macri pidió a la OEA que «envíe veedores» para el ballottage porque «no están dadas las garantías de transparencia e imparcialidad».

Atacó con que «los hechos ocurridos en los últimos días y las recientes manifestaciones de Ibarra; del jefe de Gabinete, Alberto Fernández; y del ministro del Interior,Aníbal Fernández, ponen en duda la transparencia del proceso eleccionario y la ecuanimidad de los funcionarios nacionales aludidos».

Macri
aseveró que «conocidos hechos de campaña sucia, mentiras, injurias y persecución a nuestra gente y a líderes comunitarios que nos apoyan, por parte del gobierno de Ibarra», le requieren el pedido de veedores externos.

«Todo esto nos hace pensar en que se está utilizando el aparato del Estado que debe ser imparcial y el cargo conferido por el pueblo, para torcer la voluntad popular»
, dijo el candidato y le disparó a Alberto Fernández con que «se ha convertido en el virtual jefe de campaña de Ibarra que va por la reelección, y los dos prominentes ministros de la Nación se vienen manifestando todos los días y con mayor virulencia a favor de Ibarra».

Para brindar apoyo al postulante, estuvieron allí dirigentes de distintos sectores, entre ellos, Acción por la República (cavallismo) y Recrear, de Ricardo López Murphy. El ex candidato a presidente opinó que Ibarra «no hizo una buena gestión», dando así su voto a Macri para el próximo domingo.

• Adhesiones

Además ayer, otros partidos chicos manifestaron el voto para el titular de Boca en las elecciones porteñas del domingo. La Democracia Cristiana firmó un «voto contrato» entre Macri y la dirigencia de esa agrupación que preside Carlos Traboulsi, mientras que el ex candidato a jefe porteño Jorge Rodríguez -ex juez de faltas de la Ciudad- también se manifestó a favor del empresario.

Antes de esas declaraciones,
Macri, en un periplo radial matutino, aceleró las críticas a Ibarra, de quien opinó que tiene «una trucha de acero, es capaz de decir cualquier cosa, miente todo el tiempo», sostuvo.

Ibarra
, en recorrido similar por el dial, le respondió a su rival en igual tono, todo referido a la ayuda social del comedor Los Piletones que organiza Margarita Barrientos, a quien los candidatos suelen visitar obligadamente en campañas electorales, como un clásico.

Macri
viene denunciando -y lo hizo a través de un spot de TV- que la mujer habría sido castigada por el Gobierno porteño por apoyarlo y como penitencia se le habrían reducido las raciones de alimentos. Ibarra insiste con que eso es mentira y que el Gobierno de la Ciudad le entrega 300 raciones diarias de desayuno, almuerzo y merienda. Barrientos también paseó por radios ayer y dijo que no niega que Ibarra la ayude, pero que le quitaron raciones para la guardería.

«Es penoso ver la utilización de un tema como la ayuda alimentaria tironeada en el medio de la campaña y puede llegar hasta a ser patético»,
respondió Ibarra en un segundo de sensatez.

El macrismo, que terminará su campaña con una caravana, similar a la que realizó en el cierre de la primera vuelta electoral, insistirá en las 48 horas previas a la veda política en apuntar
hacia la gestión del jefe porteño, mientras espera Macri que Carlos Reutemann le sume apoyo a su candidatura.

Dejá tu comentario

Te puede interesar