La feria judicial no cambió demasiado el panorama respecto a las causas judiciales que se entablaron contra funcionarios de la gestión Cambiemos y que un año después de haber dejado el poder no han tenido grandes sobresaltos a nivel judicial. Así, Mauricio Macri se convirtió en el primer expresidente que no recibió malas noticias desde los tribunales de Comodoro Py después de un año largo de su regresó al llano. Es cierto que la pandemia ralentizó toda la actividad tribunalicia, incluido el fuero más político de todo el Poder Judicial. Pero comparativamente, con Cristina de Kirchner, que a dos meses y medio de dejar la presidencia fue llamada a indagatoria por el fallecido Claudio Bonadio en el caso dólar futuro, las causas contra Macri no llegaron a esa instancia. Esa rareza es extrapolable a nivel histórico sólo al expresidente Carlos Menem, cuyos llamados a indagatorias comenzaron recién a partir de 2001, dos años después de dejar el cargo.
Macri, récord: tras un año fuera del poder eludió suerte de antecesores y no fue llamado a indagatoria
Pese a que arrastraba denuncias de alto voltaje e imputaciones de varios de los miembros de su Gabinete, 2020 cerró sin traspiés judiciales para el exmandatario, que pese a regresar al llano no fue convocado como imputado por jueces o fiscales. Espionaje y AFIP, los casos que más avanzaron. Peajes, Parques Eólicos y el resto de las investigaciones, en impasse.
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Macri fue multidenunciado a lo largo de su gestión, lo mismo que varios de los funcionarios que lo acompañaron. Al primero de enero de 2017 había medio centenar de integrantes de su gestión imputados en distintos expedientes, lo cual a esa altura, también era una cifra record. Pero poco después, al revalidar en las elecciones legislativas, el avance de casos contra exfuncionarios kirchneristas se despegó notablemente, mientras que los de los macristas fueron lentamente diluyéndose, hasta en muchos casos ser de archivo.
La causa Correo Argentino –en su faceta penal- apunta directamente por la línea de mando respecto a la orden de cerrar un acuerdo ruinoso desde el Estado por la deuda de la empresa familiar con SOCMA por detrás. Sin embargo, en su faceta comercial ese expediente preocupa al expresidente y a su familia por la posibilidad de extensión de la quiebra hacia la controlante por una serie de acciones dolosas respecto a su administración y al vaciamiento denunciado. Oscar Aguad fue llamado a indagatoria pero no resultó procesado, por el momento.
En gravedad, las instrucciones secretas respecto a la ubicación del ARA San Juan meses antes de dar a conocer la posición real de su hundimiento es institucionalmente grave y de gran repercusión a nivel internacional dado el apoyo internacional que recibió el país para tratar de dar con su paradero. Aguad aparece comprometido también en su rol como Ministro de Defensa, adonde recaló después del estallido del caso Correo.
El paquete de denuncias penales sobre espionaje tampoco, hasta ahora, lo han rozado. Los diversos expedientes que recayeron en Comodoro Py no tuvieron novedades este año. Solo fue un paso más allá el expediente situado en Dolores y que estuvo activo en 2019, ahora avanzando hacia la excúpula de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Algo similar ocurrió con el caso del espionaje ilegal de agentes conocido como “Super Mario Bros” que irrumpió en marzo pasado con gran intensidad por haber sido una de las principales causas de espionaje político y penitenciario con gran cúmulo de prueba en contra. Tras el reinicio de la actividad, el juez Juan Pablo Augé deberá definir qué resuelve sobre el pedido de procesamientos que plantearon los fiscales. Solo alcanzaron al grupo de espías amateurs que formaban parte de ese grupo y a la línea de mando que involucraba a la exfuncionaria de documentación presidencial Susana Martinengo, de tercera o cuarta línea. Obviamente apuntaron hacia la cúpula de la AFI también. Gustavo Arribas y Silvia Majdalani se han quedado con la centralidad de los procesamientos. Han quedado imantados respecto a su actividad al frente de la central de espías, cuyas irregularidades y desmanejos fueron cristalizados con evidencia probatoria. Sin embargo, la falta de mérito respecto al secretario presidencial Darío Nieto representó un corte respeto de otra línea investigativa que podría haber llegado al borde del despacho de Macri, por su cercanía y confianza respecto a la manipulación de información ilegal de inteligencia. Arribas, tal como lo destacó Ámbito en su momento, podría en todas estas causas representar una suerte de “cortafuegos” para Macri, llevándose la marca de la responsabilidad penal, más allá de la obvia dependencia de la AFI al Poder Ejecutivo. La relación Arribas –Macri era tan estrecha que el primero era el inquilino del departamento del exmandatario, mientras ocupaba la Quinta de Olivos. Eso no impidió que el verano -para el exjefe de los espías- lo tuviera distentido, jugando al golf en Cumelén.
Respecto a la causa “Peajes”, tras el fugaz raíd de procesamientos realizados por el juez Rodolfo Canicoba Corral respecto a Bernardo Saravia Frías, Guillermo Dietrich, Javier Iguacel y Nicolás Dujovne revocados por la Cámara, cambio de magistrado mediante y renuncia de quien había salido reemplazante, aguarda definición. La jueza María Eugenia Capuchetti denegó el pedido de las defensas para volver a foja cero y consideró que cualquier imposibilidad de consultar la prueba por parte de los abogados había sido subsanada, con lo que podrían ampliar sus indagatorias. Esa decisión va en sentido contrario a archivar la causa, lo que sulfuró a los exfuncionarios involucrados. En el resto de casos similares, como Parques Eólicos, Rutas, Centrales Termoeléctricas y participaciones de IECSA, en la mayor parte de los casos no se han cerrado, sino que han entrado una dinámica de bajo perfil, sin grandes novedades. Para Comodoro Py, la pandemia ayudo a disimular el fenómeno de pérdida absoluta de protagonismo como nunca antes en su historia con los cambios de ciclo político. La discusión se dio en el plano institucional entre el Gobierno y el poder Judicial por cambios que en la práctica no se han plasmado todavía.
Como fuere, los planetas se alinearon para que Macri y los funcionarios de su gabinete esquivaran sinsabores y no tuvieran tropiezos. En su mayoría, los implicados en causas optaron por pasar desapercibidos, sin ser los que tomaron el protagonismo como los referentes de la oposición y encabezar las críticas a la gestión de Alberto Fernández.
La contracara fueron las investigaciones que sí tuvieron movimientos y que provocaron la reacción del propio expresidente cuando la jueza María Servini ordenó un entrecruzamiento amplio de teléfonos entre los integrantes de la “mesa judicial” y sus nexos con la AFIP en el caso que investiga una presunta asociación ilícita para arrinconar al Grupo Indalo, desguazar el holding y desapoderar a sus accionistas. De hecho, el extitular de la AFIP Alberto Abad tiene pendiente una indagatoria convocada con antelación para marzo próximo, donde han declarado en su contra varios de los exfuncionarios que integraron su gestión y que dieron cuenta de irregularidades en el organismo recaudador que alcanzaron varios frentes y tenían por objeto nutrir causas judiciales. Hasta una auditoría que fue denunciada por Mercedes Marcó del Pont dio cuenta de que existieron elementos de prueba que permitieron hilvanar varios expedientes motorizados por la “mesa judicial” que tuvieron anclaje en Comodoro Py.
Paradójicamente, las denuncias principales que arrastra Macri -como la venta de MacAir, lo que queda de la desguazada investigación internacional sobre Panamá Papers y varias de las más resonantes- fueron realizadas y las causas abiertas cuando todavía ejercía la presidencia. Ese dato distintivo generó que tuvieran mayor avance comparativo el año anterior que en 2020. También el caso del Soterramiento del Ferrocarril Sarmiento entró en un impasse y las pruebas que supuestamente iban a ser provistas por Brasil -en la suposición de que iban a terminar apuntando hacia funcionarios de la gestión kirchnerista- quedaron diluidas con el paso del tiempo.
Menem pasó siete meses detenido en 2001; Fernando De la Rúa fue indagado y presentó un escrito por la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuatro meses después de haber presentado su renuncia y caído su gobierno. Cristina de Kirchner declaró en indagatoria en abril, pero fue llamada por el juez a pocos días de dejar el poder. Macri, en términos históricos para un expresidente, puede llegar a un record.



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