Desde el Congreso pidieron ayer se anule el decreto de Néstor Kirchner que habilita $ 9 millones en subsidios al ministro del Interior, Aníbal Fernández. Lo que más ofendió a diputados y senadores es que el Presidente les restó una potestad que les era propia para concedérsela a uno de sus funcionarios. La oposición que no está atada a la disciplina gubernamental, con la firma del santafesino Alberto Natale (PDP), reaccionó con malestar y consideró que la facultad otorgada a Aníbal Fernández supera el reparto discrecional y tan criticado de los ATN, durante la gestión de Carlos Menem. La pelea entre el Ejecutivo y el palacio de las leyes se parece bastante a una puja entre manirrotos.
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