La comisión antidelito que creó Eduardo Duhalde entregará hoy el plan para combatir la ola de secuestros e inseguridad. Pero no habrá sorpresa ni medidas audaces para enfrentar un problema muy grave. No son novedosas. La mayoría se trata de propuestas que hace meses están en el Congreso, algunas de las cuales ya tienen media sanción, pero no se impulsan para que puedan ser efectivas. Se pretende incorporar figuras como el arrepentido, la recompensa o el agente encubierto, ya utilizadas en otros casos y que han generado no pocas controversias. Una de las pocas ideas positivas es crear la unidad de inteligencia criminal, aunque en la práctica también ya funciona entre las fuerzas de seguridad. Hay amplia coincidencia en que estas medidas no tendrán un impacto directo sobre los elevados índices de inseguridad.
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Lo que entregará el ex asesor y secretario de Seguridad de Duhalde en la Casa de Gobierno son proyectos conocidos. Inclusive algunos de ellos ya cuentan con media sanción en Diputados y otros desde hace meses deambulan en el Congreso.
Presentado con el pomposo título de Plan Nacional de Prevención del Delito y Secuestros, Arslanian entregará un esquema de trabajo que entre sus principales puntos contempla:
• La pena de reclusión y prisión perpetua para los casos de secuestros extorsivos seguidos de muerte. Un proyecto presentado hace tiempo por el senado Jorge Milton Capitanich.
• La incorporación de la figura del «arrepentido» que ya existe para los casos de narcotráfico y de terrorismo, y que para los casos de secuestros y la privación ilegítima de la libertad ya tiene media sanción en Diputados. Esta iniciativa prevé una reducción de penas para un delincuente que brinde información que permita la liberación de la víctima. No tiene alcance para el jefe de la banda.
• La institución de la figura de la recompensa para los que aporten datos que permitan desbaratar una organización delictiva o liberar a un secuestrado.
• Mayor poder para los fiscales, para que éstos a igual que los jueces, puedan investigar y ordenar detenciones, como funciona en la provincia de Buenos Aires.
• La incorporación del «agente encubierto» para que las fuerzas de seguridad puedan infiltrar a sus efectivos en las bandas.
• La extensión de las jurisdicciones para que los jueces puedan actuar en cualquier parte del territorio.
• La creación de una unidad de inteligencia criminal. Esto es una red de información que le permita a la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y otras fuerzas de seguridad intercambiar información sobre el accionar delicti-vo. Es la idea más novedosa, pero que en realidad en los hechos ya funciona con acuerdo entre las propias fuerzas e inclusive participa la SIDE.
• Y el agravamiento de penas por el uso de armas ilegales. Una cuestión que también tiene media sanción en Diputados.
Ayer, juristas, abogados y expertos en el tema aseguraron a
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