- ámbito
- Portada Principal
Demandan a tres líneas aéreas por "síndrome de clase turista"

En medio de la publicidad mundial después de la muerte el pasado mes de octubre de la inglesa Emma Christofferson, muchas líneas aéreas comenzaron a mostrar a los pasajeros videos con ejercicios que se pueden hacer durante el vuelo y también imprimieron folletos con advertencias sobre la trombosis venosa profunda.
«Esta información llegó muy tarde para que miles de personas tomaran simples precauciones o evaluaran sus condiciones de salud antes de un vuelo de larga duración», dijo el abogado de Slater & Gordon, Paul Henderson.
El bufete de Slater & Gordon ha recibido llamadas de 2.792 demandantes desde la muerte de Christofferson, dijo el abogado. De todos los casos, se registraron 197 muertes.
Qantas afirmó que se defendería de cualquier demanda, pero que no había visto los autos. British Airways, por su parte, no quiso hacer comentarios por el momento, y un portavoz de CASA manifestó que deseaba estudiar los autos antes de dar su opinión. «Si procede en los tribunales, tendremos una respuesta en ese momento. Tomará uno o dos años antes de que haya juicio», dijo el portavoz de CASA.
Tanto British Airways como KLM dijeron que no había pruebas concluyentes que vincularan la formación de coágulos en la sangre con los vuelos prolongados.
Hugo Baas, portavoz de la KLM, expresó que la aerolínea holandesa exhortaba a sus pasajeros a que asumieran la responsabilidad de evitar el problema.
Responsabilidad
«El caso judicial no es del todo un asunto negativo, es parte de una discusión mundial sobre los vuelos y la salud», dijo. Pero «corresponde a los pasajeros asumir la responsabilidad y hacer ejercicios, no beber alcohol y usar ropas cómodas y holgadas», añadió.
La TVP que sufren los pasajeros de las líneas aéreas no ha sido bien estudiada. Las líneas aéreas afirman que no es una causa directa del viaje en avión y que los coágulos sanguíneos se pueden formar también durante largos períodos de inmovilidad en coches, trenes y camas de hospitales.
Pero algunos investigadores alegan que la presión de las cabinas de los aviones puede agravar la formación de coágulos sanguíneos, así como las condiciones reducidas de espacio en los asientos de clase turista.
Los tres casos presentados por la firma Slater & Gordon incluyen a Debbie Daniels, una sudafricana que sufrió daño cerebral debido a una hemorragia después de su viaje de luna de miel a Australia.
El tercer caso es el del australiano Lawrie Gillott, de 55 años, que casi sufrió un colapso en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, debido a un coágulo sanguíneo en sus pulmones.

