El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De 40 años de edad, Sullivan fue detenido el pasado primero de agosto junto a David Myers, otro ejecutivo, bajo la acusación de manipular las cuentas de la multinacional para aparentar que tenía ganancias cuando en realidad estaba sufriendo pérdidas.
En el caso de Myers, de 44 años, los fiscales no le han encausado aunque también le consideran implicado en el fraude como conspirador, lo que en opinión de los expertos indicaría que estaría cooperando en la investigación a cambio de una condena leve.
La Fiscalía también incluye en la misma categoría que Myers a otros dos ex empleados de WorldCom, Betty Vinson y Troy Normand, que previsiblemente también están colaborando en la investigación.
Según los documentos de la Fiscalía, Sullivan y Yates, así como otros presuntos conspiradores, participaron en una "operación ilegal para inflar artificialmente los beneficios públicos de WorldCom al reducir de forma fraudulenta y falsa sus gastos y costos".
El Gobierno de EEUU ha actuado rápidamente en el caso de WorldCom, una de las compañías telefónicas más grande de EEUU, después de que el presidente, George W. Bush, prometiera restaurar la confianza en las empresas y procesar a los ejecutivos inmorales tras los recientes escándalos que comenzaron el año paso con Enron.
La detención de Sullivan y Myers se produjo un mes después de que WorldCom revelara que había contabilizado irregularmente unos 3.900 millones de dólares desde 1999 para mejorar sus cuentas. Más tarde, el pasado 8 de agosto, la compañía anunció que había descubierto otros 3.300 millones más también contabilizados irregularmente.
WorldCom, propietaria de la compañía telefónica MCI, se declaró en bancarrota el pasado 21 de julio con activos por valor de 107.000 millones de dólares y unas deudas superiores a los 41.000 millones.
Durante un tiempo, la Fiscalía y Sullivan negociaron una posible declaración de culpabilidad por parte de este último, pero el procesamiento parece indicar que no fue posible el acuerdo.
Por otra parte, Sullivan aparece entre el grupo de ejecutivos de WorldCom que tuvieron ocasión de hacerse con acciones de compañías que salían a bolsa y se preveían subirían con fuerza de valor en los primeros días, según documentos hechos públicos por el Congreso.
Sullivan recibió 32.300 acciones de nueve compañías durante un período de cuatro años y otro directivo, Stile Kellett, recibió 31.500 títulos, según la documentación entregada a los legisladores.
Los documentos reclamados a la firma Salomon Smith Barney, filial de Citigroup y encargada de sacar a bolsa los títulos, mostraron que el ex presidente de WorldCom Bernard Ebbers recibió 869.000 acciones de 21 compañías que salieron a bolsa entre 1996 y el 2000.
Ebbers, que también está bajo investigación en relación con WorldCom, pero que no ha sido todavía procesado, abandonó la corporación telefónica en abril, mientras que los nuevos directivos de la compañía despidieron en junio a Sullivan y forzaron a renunciar a Myers.
Estos dos últimos se encuentran en libertad condicional al haber depositado fianzas por valor de 10 y 2 millones de dólares respectivamente.