19 de marzo 2005 - 00:00

Prisión perpetua para joven que asesinó a custodio de Ruckauf

Fue durante un asalto a una confitería de Barrio Norte hace tres años. El escolta del por entonces canciller quiso evitar el robo y le dispararon en la garganta. Al cómplice el Tribunal Oral de Menores N° I le dio siete años de prisión.

Un joven de 20 años fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de Adrian Falduto, un custodio de Carlos Ruckauf cuando el ahora diputado nacional se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores durante la presidencia de Eduardo Duhalde.

El padre del condenado, César Migliorini, recibió siete años de prisión como partícipe de la tentativa de robo a una confitería de la Capital Federal durante la cual se registró el asesinato de Adrián Falduto.

El principal condenado, cuyas identidad no difundió la justicia y que sólo lo identificó por sus iniciales M.M., tenía 17 años el 5 de abril de 2002 cuando, junto a su padre y a otro cómplice, que murió en el lugar, intentaron asaltar el local La Villete, en Juncal y Salguero, donde se hallaba Falduto.

El Tribunal Oral de Menores número uno aplicó la pena máxima a M.M. como "coautor" de robo agravado por el uso de armas en grado de tentativa, tenencia ilegal de arma de guerra y homicidio "criminis causa", aquel que se comete para consumar otro delito.

En tanto, César Migliorini fue condenado como "partícipe necesario" de robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa, uso ilegal de arma de guerra y encubrimiento.

Ambos habían sido detenidos a pocas horas de registrado el hecho y el 23 de abril de 2002 fueron procesados por la jueza de instrucción con competencia en Menores Silvia Sassano, medida luego confirmada por la Cámara del Crimen.

Durante el sumario y el juicio oral Migliorini y su hijo negaron su participación y descargaron toda responsabilidad en Claudio Bonelli, quien murió al enfrentarse con Falduto.

Padre e hijo fueron arrestados en la provincia de Buenos Aires a pocas horas del asesinato del custodio del entonces canciller.

El adolescente presentaba una herida leve en una de sus piernas que entonces se supuso producida por un balazo que habría recibido durante el enfrentamiento con el custodio de Ruckauf.

Un jefe policial que participó de los arrestos relató en aquel momento que el adolescente de 17 años sería quien disparó contra Falduto, versión confirmada durante el debate oral y público.

Migliorini padre habría actuado al comando del Peugeot 405, el automóvil en el que huyeron los ladrones luego de matar a Falduto.

Falduto había derribado de un golpe al primero de los ladrones que irrumpió en la confitería, pero otro que había ingresado por el número 2.296 de la calle Salguero lo sorprendió, le colocó la boca del cañón del arma a la altura de la mandíbula y le disparó.

El policía cayó gravemente herido en el cuello en medio de un charco de sangre, mientras los dos ladrones escapaban por la puerta de la calle Juncal.

A pesar de la herida sufrida, Falduto alcanzó a extraer su arma, disparó y logró matar a uno de los ladrones que quedó tendido sobre la calzada con el revólver calibre 32 con dos cápsulas servidas en sus manos.

M.M. logró abordar el automóvil que, según la instrucción, conducía su padre, quien guió el vehículo por Salguero a toda velocidad en dirección a la Costanera.

Migliorini había sido arrestado en la vivienda de Ag³ero 3.175 de Munro, en el norte del Gran Buenos Aires, al día siguiente del asesinato de Falduto por brigadas especiales de la Policía Federal, de la porteña comisaría 53 y de la seccional Vicente López tercera de la bonaerense.

Su hijo fue detenido tras el allanamiento a una casa ubicada en la esquina de las calles French y 48 del partido bonaerense de Zárate.