Vaca Muerta logró en los últimos años resolver dos desafíos que parecían imposibles: asegurar la evacuación de la producción y generar un marco de estabilidad para las inversiones de gran escala. El oleoducto VMOS, los proyectos de exportación de GNL y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) cambiaron definitivamente el horizonte de desarrollo de la principal formación shale del país.
Vaca Muerta busca su próximo gran salto: proponen una UTE logística para resolver el cuello de botella de la arena
El ex directivo de YPF y actual consultor Lino Blanco plantea replicar el modelo colaborativo de VMOS para crear una mesa logística que integre operadoras, puertos, transportistas y productores.
-
Cómo funciona el nuevo tren de fraccionamiento que transforma el gas de Vaca Muerta en productos de exportación
-
Avanza la expansión de la red de gas en una de las localidades clave de Vaca Muerta
Arena para la fractura hidráulica. La iniciativa de la UTE Logística para Vaca Muerta incluye transporte fluvial, GNL para camiones, contenerización de cargas y una red multimodal para acompañar el crecimiento de la formación.
Sin embargo, detrás de esa expansión emerge un nuevo interrogante: ¿está preparada la logística para acompañar el crecimiento que demandará la industria durante la próxima década?
Para Roberto Lino Blanco, consultor especializado en infraestructura y logística de arenas, la respuesta es que todavía falta construir una solución integral. "Vaca Muerta resolvió la evacuación de la producción y encontró un marco jurídico para las inversiones, pero todavía no resolvió de manera definitiva la logística de abastecimiento", aseguró.
Según explicó, la industria debe replicar el modelo asociativo que permitió concretar proyectos como oleoducto VMOS, El Duplicar de Oldelvar, Southern Energy S.A. (SESA) o Argentina LNG. "Horacio Marín instaló una visión diferente dentro de la industria. Durante más de cincuenta años el sector funcionó en modo supervivencia. Hoy se entiende que cuando un proyecto necesita escala hay que asociarse. VMOS es la demostración más clara de que la colaboración genera valor para todos", sostuvo.
La propuesta: una UTE Logística para Vaca Muerta
La iniciativa consiste en crear una Unión Transitoria de Empresas (UTE) que reúna a operadoras, empresas de transporte, operadores portuarios, productores de arena, concesionarias viales, terminales automotrices y entidades financieras.
"La industria necesita una Mesa Logística de Vaca Muerta. Todos los actores tienen que sentarse en una misma mesa como socios estratégicos. No tiene sentido que cada uno siga buscando soluciones individuales cuando los desafíos son comunes", afirmó.
El especialista considera que el esquema podría funcionar bajo un sistema de costos abiertos donde cada participante aporte recursos y obtenga beneficios proporcionales a su contribución. "Hay que dejar de competir por la rentabilidad del otro. El objetivo debe ser construir un modelo donde todos ganen a partir del valor que agregan al sistema", remarcó.
La necesidad de una solución integral se vuelve más evidente al observar las proyecciones de consumo de arena. Actualmente, la actividad demanda millones de toneladas por año, pero las estimaciones indican que para 2028 el consumo alcanzará los 9 millones de toneladas anuales y podría escalar hasta 12,5 millones en 2030.
"Con esos volúmenes es imposible pensar que todo se resolverá únicamente con camiones. Necesitamos desarrollar una logística multimodal que integre producción, almacenamiento y transporte", explicó en diálogo con Energy Report.
El río entra en escena
Una de las principales propuestas del consultor estratégico Lino Blanco es incorporar transporte fluvial para mover grandes volúmenes de arena desde los centros de producción hasta la Patagonia.
El esquema contempla dos nodos logísticos de origen. Por un lado, Campana para las arenas gruesas provenientes del Paraná Guazú. Por otro, Ibicuy para las arenas finas de Entre Ríos. "La industria ya validó qué tipo de arena funciona mejor para cada aplicación. A partir de esa definición podemos organizar una logística mucho más eficiente desde el origen", señaló. El destino elegido sería San Antonio Oeste.
"San Antonio Oeste tiene condiciones muy interesantes. Cuenta con calado natural, conectividad ferroviaria y acceso a la red vial. Puede transformarse en una gran plataforma logística para abastecer a Vaca Muerta", afirmó.
El sistema prevé transportar la arena húmeda a granel mediante buques tipo Bulk Carrier con capacidad para aproximadamente 27.000 toneladas por viaje. "Estamos hablando de barcos que podrían completar un ciclo operativo de diez días entre carga, navegación, descarga y retorno", explicó.
De acuerdo con sus cálculos, para atender una demanda cercana a las 750.000 toneladas mensuales serían necesarios alrededor de diez buques operando de manera dedicada.
El GNL como combustible para la logística
Otro de los ejes centrales de la propuesta es impulsar el uso de Gas Natural Licuado (GNL) en el transporte pesado. Para Lino Blanco, la Argentina tiene una ventaja competitiva evidente. "Chile y Brasil están avanzando con el GNL sin tener gas propio. Argentina posee una de las mayores reservas de shale gas del mundo. Sería lógico aprovechar esa ventaja también en la logística", indicó.
Según explicó, los camiones impulsados por GNL pueden duplicar la autonomía respecto del GNC sin afectar significativamente la capacidad de carga.
Además, destacó que esta tecnología permitiría reducir en torno al 30% los costos de combustible. "El GNL puede convertirse en el gran aliado de la logística de Vaca Muerta. Reduce costos, mejora la competitividad y además permite desarrollar corredores energéticos sin necesidad de construir gasoductos tradicionales", afirmó.
¿Y el tren?
La discusión sobre el tren de Vaca Muerta reaparece periódicamente cada vez que se habla de logística. Sin embargo, Lino Blanco cree que se trata de una solución necesaria, pero no inmediata.
"El ferrocarril no es un mito. Es una realidad que va a llegar. El problema es que requiere plazos de desarrollo cercanos a cinco años. Por eso no resolverá las necesidades urgentes que tiene hoy Vaca Muerta", explicó.
A su entender, la incorporación del transporte fluvial permitiría descomprimir rápidamente los corredores más exigidos del sistema terrestre. "Las rutas 6, 5 y 22 son algunos de los sectores que más presión reciben. Incorporar el río permitiría reducir significativamente esa carga mientras se planifican soluciones de largo plazo", señaló.
Fast Truck y la contenerización de la arena
La propuesta también contempla la creación de corredores exclusivos para transporte pesado, bajo un concepto denominado Fast Truck. "Es llevar la lógica del Metrobus al transporte de cargas. Corredores exclusivos para bitrenes que permitan mejorar velocidad, seguridad y capacidad operativa", describió.
La iniciativa se complementa con la contenerización de toda la carga que llegue a San Antonio Oeste. "La arena debería moverse en contenedores. Eso permite trazabilidad, segmentación por granulometría, menor pérdida por viento y una integración mucho más eficiente entre los distintos modos de transporte", explicó.
Además, el sistema facilitaría la creación de centros de almacenamiento intermedios o Sand Points próximos a las áreas de consumo.
Para Lino Blanco, el verdadero desafío no es tecnológico ni financiero, sino cultural. "El gran aprendizaje de VMOS es que cuando la industria trabaja unida puede resolver problemas que parecían imposibles. La logística de Vaca Muerta necesita exactamente el mismo enfoque", concluyó.
Y agregó: "Si queremos que Vaca Muerta alcance todo su potencial exportador, tenemos que dejar de pensar en soluciones individuales y empezar a construir una infraestructura logística compartida. Ese es el próximo gran desafío de la industria".





