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14 de mayo 2013 - 10:15

"Si la empresa trabaja en blanco el dólar 'blue' no existe"

• ENTREVISTA A PABLO REALE, PRESIDENTE DE CAMIMA

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En la charla con Ámbito Industrial+Pymes en las oficinas de CAMIMA, Pablo Reale consideró que los industriales se tienen que focalizar en “los temas que nos importan” y no en una agenda impuesta por los medios.
Empresario pyme, Pablo Reale convive diariamente con la pasión por su empresa y por la representación de los intereses de los industriales como presidente de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA). El industrial-dirigente analizó la actualidad del aparato productivo y explicó que si bien no se observa la retracción del año pasado, "hay un problema de expectativas" entre los empresarios en donde influye "el año electoral".

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El también vicepresidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) indicó que la pérdida de competitividad "es un problema" para las pymes y que su corrección no pasa sólo por el tipo de cambio. En ese sentido, afirmó que si una empresa funciona dentro de la economía formal, el dólar "blue" "no existe" y que los insumos importados se pagan al tipo de cambio del Banco Nación.

Periodista: ¿Cómo analiza el momento de la industria?

Pablo Reale: En nuestro sector en general hay un problema de expectativas; digamos que si vamos a casos puntuales la heterogeneidad del sector metalúrgico hace que haya situaciones dispares. La realidad es que no hay problemas graves. No está pasando lo que se vio el año pasado en cuanto a retracción de horas extras y caídas de turnos, pero hay un problema de expectativas que está afectando la inversión. Entonces, se da una situación contradictoria porque me pasa que hay gente que me dice que le está yendo "bien", y cuando le pregunto cómo ve la situación del país, me dice "mal". Me parece que influye mucho el año electoral, donde a los industriales nos instalan muchos temas que son de la agenda mediática.

P.: ¿Pero hay un tema de costos que está mellando la competitividad?

P.R.: Es que para las pymes la competitividad es un problema. Es un tema sobre el que hay que ocuparse. Desde el punto de vista político un proyecto de país industrial es el que se está llevando adelante, aun cuestionando un montón de aspectos, pero desde el punto de vista gremial en CAMIMA estamos para tutelar intereses y promover el desarrollo de la industria. Vivimos corriendo detrás de una agenda que nos imponen y los dirigentes muchas veces abonamos eso. Pero hay que trabajar con los temas que nos importan como, por ejemplo, la cuestión impositiva, que es una vieja demanda nuestra.

P.: ¿El tipo de cambio está atrasado?

P.R.: La pérdida de competitividad no pasa solamente por la apreciación o no del tipo de cambio. Una cuestión difícil son las paritarias. Cuando mirás la evolución del salario, de los precios y de los costos te das cuenta de que la industria está absorbiendo gran parte de esos incrementos, no los está trasladando a precios, no somos formadores de precios.

P.: ¿El dólar "blue" impacta en los costos?

P.R.: Impacta en las expectativas. Si trabajás en el marco de una economía formal no hay problema. Yo cotizo en dólares y facturo en pesos y compro cosas que son importadas y la lista está en dólares, pero la conversión es al tipo de cambio del Banco Nación.

P.: ¿No hay un dólar celeste para la industria?

P.R.: No, para nada. Porque cuando estás en blanco el "blue" no existe. Ahora el problema que trae el "blue" es sobre las expectativas porque el empresario está asustado porque sufrió muchas veces. Hoy por hoy el "blue" no se está convalidando en la industria, pero uno no sabe si eso va a pasar.

P.: Más allá del trabajo interno de las pymes, ¿falta avanzar en temas de infraestructura y energía?

P.R.: Vos tenés lo que la empresa debe hacer internamente; en ese sentido se está trabajando mucho y hay instrumentos y herramientas muy interesantes. En la actualidad, si bien hay una gran oferta desde el sistema científico-tecnológico, las empresas innovan constantemente, pero lo hacen con recursos propios. Entonces hay una gran cantidad de necesidades de soporte a la innovación, pero no termina de formar una demanda y no se encuentra con la oferta. Creo que uno de los logros de estos últimos diez años es la recuperación del sistema científico-tecnológico y de la educación técnica y de las universidades, pero para que se refleje en lo interno de las empresas hay que crear esa demanda. Desde CAMIMA estamos trabajando para lograr que se encuentren la oferta de herramientas y la demanda de las pymes.

P.: ¿Qué otras dificultades enfrentan?

P.R.: Otros problemas son los costos financieros totales y la logística, que está carísima. En lo que hace a líneas de inversión hoy la Sepyme tiene muchas herramientas que te ayudan en lo crediticio; además tenés las sociedad de garantías como Garantizar y Fogaba, que están funcionando bien. Ahora lo que sucede es que cuando tenés que invertir caés en los bancos y pagás unos costos que son exorbitantes. El otro tema es que ha habido un alza de servicios considerable. Todo eso va erosionando la competitividad y esto no se corrige sólo con el tipo de cambio. Por eso me parece que la solución no es la devaluación, porque la termina pagando el bolsillo de quien trabaja y la caída del consumo sería dramática. También está la cuestión del personal, que es un tema gravísimo porque sigue la industria del juicio; además, las ART son carísimas. Es un gran desaliento a la toma de personal.

P.: ¿Sigue sin haber financiación?

P.R.: Desde el Estado hay herramientas, pero por ejemplo los créditos del Bicentenario no alcanzan para todos. Aparte si vas al banco y tenés una empresa medio golpeada, no calificás. Entonces te ayudan las sociedades de garantías; el problema es que caés en el circuito comercial.

P.: ¿No ayudó la línea del BCRA?

P.R.: No se sintió porque es poco. Además vas al banco y te extorsionan con las cuentas, las tarjetas y las cuenta sueldo. Para corregir esto es momento de tener una nueva ley de entidades financieras, ya que la actual viene de un período muy triste y no responde a este proyecto de país, y avanzar en una reforma tributaria.

P.: Aunque se pensaba que este año se iba a aliviar la situación, Moreno volvió a trabar importaciones...

P.R.: Es una situación que se replantea por los niveles de actividad, en la medida en que hay presión sobre la oferta del exterior y estás en un proceso en que no te querés endeudar, no me parece mal que sigan frenando. El problema es que se están trabando todas las cosas; por eso considero que hay que trabajar más en el aspecto técnico porque hay que saber qué es lo que se está trabando.

Entrevista de Guillermo Gammacurta

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