13 de agosto 2022 - 16:43

Salud mental: un nuevo estudio define la relación entre problemas de las madres y el apego en adolescentes

El equipo de investigadores de la Universidad de Houston entrevistó a 351 adolescentes internados en centros psiquiátricos y a sus madres biológicas. Estas son algunas de sus conclusiones.

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Una investigación de la Universidad de Houston (Estados Unidos) reveló, por primera vez, que los síntomas de los trastornos de la personalidad de la madre influyen en sus hijos adolescentes, que posteriormente muestran una mayor probabilidad de tener un apego inseguro.

No debería sorprender que los padres tengan una profunda influencia en sus hijos. Pero, ¿qué sucede con las madres que tienen sus propios síntomas de trastorno de la personalidad, como problemas para llevarse bien con los demás?

Aunque hace tiempo que se demostró que los problemas de las madres se asocian a un apego adulto inadaptado en las relaciones cercanas o románticas, éste es el primer estudio que examina las relaciones con el apego de los hijos. La investigación podría servir de base para las intervenciones destinadas a prevenir o reducir la psicopatología juvenil y otros resultados negativos.

Estudios anteriores fueron demostrando que el apego inseguro está relacionado con la depresión y la ansiedad, la delincuencia y los problemas de consumo de sustancias, y una menor competencia social en los niños.

"Cuando las madres tienen problemas en sus propias relaciones interpersonales, la transmisión de un apego seguro y un funcionamiento saludable de las relaciones a los hijos adolescentes parece verse obstaculizada", explica Carla Sharp, una de las responsables del estudio.

"Los problemas interpersonales maternos se asociaron con niveles más altos de apego inseguro en la descendencia adolescente, de modo que los adolescentes desestimaban la necesidad de apego con sus madres o mostraban una preocupación airada por la relación con sus madres", detalló.

¿Cómo se desarrolló la investigación?

Sharp y su equipo entrevistaron a 351 adolescentes internados en centros psiquiátricos (con una edad media de 15 años y un 64% de mujeres) y a sus madres biológicas. Se preguntó a los participantes sobre los comportamientos interpersonales angustiosos que les resultaban "difíciles de hacer" (por ejemplo, "me cuesta sentirme cerca de otras personas") o "hago demasiado" (por ejemplo, "intento complacer demasiado a otras personas").

Se evaluó la capacidad de los niños para describir sus experiencias de apego de forma coherente y colaborativa y para reflexionar sobre estas experiencias y su impacto en ellos. El equipo también examinó si las madres recordaban el vínculo con sus propias madres para explicar la relación con sus hijos. Así fue.

"El modo en que los padres recordaban sus experiencias con sus cuidadores probablemente se ve afectado por su propio funcionamiento interpersonal y puede repercutir en la relación que establecen con sus hijos", apunta Sophie Kerr, primera autora del artículo publicado en la revista científica 'Borderline Personality Disorder and Emotion Dysregulation'.

¿Qué es el apego?

La teoría del apego describe la dinámica de largo plazo de las relaciones entre los seres humanos. Su principio más importante declara que un recién nacido necesita desarrollar una relación con al menos un cuidador principal para que su desarrollo social y emocional se produzca con normalidad.

Los bebés se apegan a los adultos que son sensibles y receptivos a las relaciones sociales con ellos, y que permanecen como cuidadores constantes por algunos meses (desde los seis meses y 2 años de edad). Cuando el bebé comienza a gatear y/o andar, empieza a utilizar las figuras de apego (sus personas conocidas) como base segura para explorar más y regresar de nuevo a ellos.

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Apego inseguro

El apego inseguro es aquel en el que el vínculo está contaminando por el miedo. Este se expresa, principalmente, como retraimiento en la relación con otros o emociones confusas, de dependencia y rechazo.

Existen tres tipos de este apego inseguro. Todas ellas implican limitaciones, especialmente para la vida afectiva.

Apego inseguro desorganizado

Es un tipo de vínculo muy propio de quienes han sufrido abusos en su infancia. Nunca sabían que esperar de quienes tenían la misión de protegerles.

Apego inseguro ambivalente

La principal característica es la intensidad con la que se viven las contradicciones de una relación. Las personas que lo sufren tienen una gran necesidad de afecto.

Apego inseguro evitativo

Se caracteriza por la dificultad de establecer vínculos cercanos con los demás. Les cuesta reconocer sus propias emociones.

Apego seguro

El apego seguro es el que se fomenta en edades tempranas entre padres e hijos, pero que influye en el resto de la vida. Su ausencia podría favorecer la inseguridad y el sufrimiento. Surge como un principio de protección y también favorece la autonomía de los más pequeños, gracias a la seguridad y confianza que les aporta. Es un factor importante para el desarrollo socioemocional y la salud mental de los jóvenes.

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La seguridad del apego entre padres e hijos sigue desempeñando un papel importante durante la adolescencia, que se considera la segunda ventana de desarrollo más crítica después de la infancia y la niñez temprana.

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