Por otra parte, remarcó como asignaturas pendientes: "Definir una estrategia de exportaciones orientada a incrementar la exportación de productos de alto valor agregado y diversificar los mercados de destino". En este orden, indicó que "para tal fin, es necesario: fortalecer los instrumentos de promoción de exportaciones, particularmente la financiación de exportaciones, y perfeccionar los instrumentos fiscales y aduaneros. Formular un programa de profundización del Mercosur para constituir un verdadero mercado único, eliminando barreras no arancelarias y disciplinando incentivos en el comercio intrazona y con coordinación macroeconómica. Fortalecer la negociación externa de la Argentina y el Mercosur, dándole prioridad a la conclusión de la rueda de Doha en la OMC, a fin de avanzar en la liberalización del comercio internacional del sector agrícola y agroindustrial, con eliminación de subsidios a la exportación y reducción sustantiva de ayudas internas". "Sólo así -concluyó-, podrían obtenerse resultados, equilibrados en el ALCA y en la negociación Mercosur-Unión Europea."
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Respecto de posibles escenarios internacionales que podrían dificultar y/o favorecer al comercio exterior y las exportaciones argentinas, la especialista explicó: "Las exportaciones argentinas tienen una alta concentración en término de productos y mercados de destino. En este sentido, medidas restrictivas de las importaciones, un proceso de sustitución de importaciones en alguno de los principales mercados de destino o una reducción en el precio internacional de los principales productos exportados, podría afectar significativamente las condiciones del comercio exterior argentino".
Según la visión de la doctora Nofal, "se estima que la economía argentina crecerá en 2005, pero en menor medida al crecimiento observado en el año 2004. Si las condiciones actuales permanecen constantes, esto es un marco de negociación hacia un acuerdo de largo plazo; el crecimiento estaría en el orden de 3,5% a 5%, mientras que, si la negociación sufre rupturas, el crecimiento de la economía sería del orden de 1,5% y 3,5%. Las exportaciones argentinas crecerían entre 8% y 11%, dentro de una mirada optimista; mientras que, dentro de un escenario pesimista, éstas estarían en un rango de crecimiento de 6% y 8%. Las importaciones seguirían su crecimiento acelerado en relación con las exportaciones y alcanzarían tasas de crecimiento de entre 12% y 17% (escenario optimista) y 7% y 10% (escenario pesimista).
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