"Es imposible no tener ilusiones, sueños, utopías. Tengo casi todo lo que había soñado, pero siempre me estoy poniendo metas y voy por más», se ufana con señorial arrogancia catalana Joan Coll. ¿Cuáles fueron los sueños de Joan Coll, quien hace casi diez años se calzó el gorro de chef del restorán Tunet del Hotel Austral de Comodoro Rivadavia para no volver a sacárselo? Este catalán que el 30 de enero cumplirá 54 años está considerado «uno de los diez cocineros top de la Argentina». Vino por primera vez a nuestro país en los 80 y volvió en el 91 para quedarse. Es autor del único libro de cocina española realizado íntegramente en la Argentina, además de ser miembro del staff del canal de cable Utilísima para sus programas «Alta cocina», «Rico y picante», «Utilísima directo», «Ennio picante» y «Hombres picantes». Fue en 1998 cuando llegó a Chubut, a la capital nacional del petróleo, para estar en el hotel. Pero no se quedó a vivir en el Sur inmediatamente. Durante un tiempo, vivió arriba de un avión, yendo a diferentes destinos. El boom turístico del Sur y los sucesos de diciembre de 2001 lo obligaron a dejar su restorán Penélope, de Independencia y Solís; fue la ecuación perfecta para armar las valijas e instalarse en la Patagonia.
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CREAR, DISFRUTAR, PERFECCIONAR
Es así como para Joan hacer un balance de su vida no es tarea difícil: enseñó a cocinar a chefs que hoy son número uno, da clases en diferentes puntos del país y sigue con su ciclo de cocina española en televisión y dirige la cocina de un hotel en el «que trabajo con absoluta libertad, ya que aquí tienen la mente abierta a las innovaciones, algo que no es fácil de encontrar, sobre todo en gastronomía». Teniendo como fondo el paisaje de un Comodoro Rivadavia primaveral, dialogamos con el eximio hombre de cocina. Periodista: ¿Qué lo motivó a dedicarse a la gastronomía? Joan Coll: Me desempeñaba como subjefe de personal de Coca-Cola. A los 26 años, me cansé y me fui con unos amigos a conocer Francia. Allí entré en contacto con personas que se dedicaban a la gastronomía y así comencé. Hice stages con Michel Guérard y los hermanos Toisgros y al año me volví a España, donde estuve con Pedro Subijana. P.: ¿Cuáles son los aspectos que le resultan más atractivos de la cocina? J.C.: Primero, el creativo. Idear platos, siempre con la base española, mezclando en cada lugar los productos autóctonos con los ibéricos. Llevo siempre conmigo los sabores de España. Segundo, saber que un cliente disfrutó de su plato en todos los aspectos: presentación, sabor, y que considere su plato como el perfecto alimento. P.: ¿Alguna anécdota para contar? J.C.: Para mí fue agradable darle de comer al rey de España, a los presidentes de la Argentina y de otros países, además de a numerosos artistas. Dirigí durante cinco años la cocina y repostería de Danubio en Buenos Aires y allí, junto con 150 empleados, atendimos durante un fin de semana en diferentes eventos a unas 15.000 personas. Fue un gran logro.
Entrevista y material de nuestra agencia en Chubut