Se ha llegado a tener cerca de 40 por ciento de turistas extranjeros en las tribunas en el Abierto de Polo, algo que no ocurre en la Argentina en ningún otro deporte. Es que nuestro polo es el mejor del mundo. Tenemos equipos como La Dolfina, cuyos jugadores son todos 10. Por eso en todo el mundo hay gente que está esperando el Campeonato Abierto de Polo de la Argentina para venir a verlo. Uno pasea y se cruza con holandeses, estadounidenses, españoles, brasileños, suizos, neocelandeses, alemanes, australianos, árabes, mexicanos, gente de todas partes», indica Javier Figoli, colaborador de la Asociación Argentina de Polo. Según Marcos Heguy, líder del equipo Pilará, «el polo en nuestro país siempre fue convocante y, cuando creció como deporte, creció en público. Hoy tiene más lugares, mejores canchas, mejor infraestructura. Los equipos se empiezan a poner parejos y ya no se sabe quién va a ganar, y eso convoca a más gente. Hace más fuerte la competencia. Eso hace que el Abierto de Polo tenga los estadios repletos. Pero, además, desde hace cinco años la Argentina no sólo convoca por el Abierto de Polo sino porque tiene muchos otros torneos de polo. Del extranjero ya no vienen sólo a mirar, vienen a jugar, a comprar caballos. Algunos hasta ahora tienen su casa, su campito, su cancha, su caballeriza. Tomy Lee Jones no es el único, hay miles como él. Y por si les faltara algo a los que nos visitan, tienen en esta época del año un Buenos Aires espectacular». «Nuestro polo es un deporte que cumple en todos los escenario del mundo, que gana donde se presenta. Por lo tanto, venir a ver a campeones mundiales de por sí convoca, pero además los extranjeros tienen el cambio que les favorece. No hay turista que se vaya sin comprar algo, desde una chacrita hasta cantidades de ropa, que es muy buena. La mayoría de los hoteles tienen reservas de turistas para noviembre y diciembre porque está el Abierto. Y quienes vienen al Abierto, vienen al país. No hay ningún turista que estando aquí no se haga una escapada de unos días a algún otro lugar de nuestro país. Es que no sólo tenemos deportes convocantes, tenemos un país convocante», sostiene Juan Sauro, director periodístico de «Centauros», la revista de la Asociación Argentina de Polo e histórico jefe de prensa de esa entidad, y recuerda que tiempo atrás, Francisco Dorignac dijo: «El espectador argentino sabe de polo, no sólo los turistas. La gente que viene de afuera, favorecida por las ventajas que le ofrece la economía argentina, que llega para jugar y ver el mejor polo, sin duda va a aumentar. No se equivocó. Y va a seguir aumentando. Nosotros no tenemos aún cifras finales de público, pero no hemos dejado de crecer año a año». «Si el polo es tan convocante, si atrae a tanto público, a tantos turistas, es porque es uno de los únicos deportes que quedan que son lindos de ver, que en sus canchas no hay violencia ni inseguridad, que es al aire libre, que tiene como coprotagonista un animal de gallarda estampa, y cuya entrada es relativamente barata. Por si eso fuera poco, Argentina tiene los mejores jugadores del mundo. ¿Alguien se puede imaginar un equipo donde todos son Maradona? El polo lo tiene. Si se viene a la Argentina y no se viene a ver polo, se es un terrible imbécil. Para mí vienen tantos turistas a ver el Abierto de Polo por lo mismo que van a Africa. Allá están los elefantes, acá están los elefantes del polo. Elefantes hay poquitos en el mundo; deportistas como los nuestros, también», comenta Agustín Merlos, otro de nuestros polistas con 10 de handicap.
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