El servicio de internet satelital Starlink aplicó una actualización de tarifas en Argentina, que impacta en todos sus planes y que, en algunos casos, alcanza subas cercanas al 60%. El ajuste no fue uniforme: mientras las opciones residenciales registraron incrementos moderados, los planes móviles y de uso itinerante fueron los más afectados.
La decisión se enmarca en una reconfiguración del esquema comercial de la empresa, que busca ordenar la demanda y segmentar mejor el uso de la red en un contexto de crecimiento acelerado de usuarios en el país.
Cómo quedaron los planes tras el aumento
El servicio para hogares sigue siendo el núcleo de la oferta de Starlink en Argentina, con dos variantes principales. Desde mayo, el plan Residencial Lite pasó a costar alrededor de $45.000 mensuales, cuando anteriormente se ubicaba en torno a los $38.000.
Por su parte, el plan Residencial estándar, que ofrece mayor prioridad de red y mejores velocidades, subió a $65.000 por mes, desde un valor previo cercano a los $56.100. Estos incrementos rondan el 15% al 20%, bastante por debajo de otras categorías, pero igualmente significativos en el contexto actual.
Ambos planes mantienen datos ilimitados y están pensados para uso fijo, con diferencias en la velocidad disponible en horarios de alta demanda. En el caso del plan Lite, la prioridad de red es menor, lo que puede afectar el rendimiento en momentos de saturación.
El mayor impacto del ajuste se dio en los planes itinerantes, orientados a usuarios que necesitan conexión en movimiento o en múltiples ubicaciones. El plan móvil de 100 GB quedó en torno a los $63.000 mensuales, mientras que la versión ilimitada escaló hasta aproximadamente $140.000. En este último caso, la suba acumulada alcanza niveles cercanos al 60%, convirtiéndose en el aumento más fuerte dentro de la estructura tarifaria.
La diferencia de precios refleja una estrategia que busca cobrar más por la movilidad total. Starlink prioriza el uso residencial fijo y penaliza, en términos económicos, el consumo intensivo en múltiples ubicaciones.
Además de los planes para hogares y usuarios móviles, Starlink mantiene una línea específica para empresas, con precios que varían según el volumen de datos con prioridad. Las opciones arrancan en aproximadamente $62.000 mensuales para planes básicos y pueden superar ampliamente los $500.000 en configuraciones de alto consumo.
Cuánto cuesta el equipo para usar Starlink
Más allá del abono mensual, el acceso al servicio requiere la compra del kit de instalación, que incluye antena, router y cables. En mayo de 2026, el precio del equipo se mantiene sin cambios significativos, en torno a los $299.000 para las versiones más utilizadas en el país.
Este costo inicial sigue siendo una de las principales barreras de entrada, aunque la empresa lo mantiene estable incluso en un escenario de aumentos en los abonos.
Por qué aumentó Starlink en Argentina
El ajuste de tarifas responde a varios factores. Por un lado, el contexto económico local, con inflación sostenida, obliga a actualizar precios para mantener la rentabilidad del servicio. Por otro, hay una razón técnica: el crecimiento de usuarios en Argentina generó una mayor demanda sobre la red, lo que obliga a reorganizar el uso del ancho de banda.
La empresa busca desalentar el uso intensivo en movilidad, más exigente para la infraestructura, y favorecer el consumo fijo, que es más predecible. Además, el nuevo esquema permite segmentar mejor a los usuarios según su necesidad: hogar, movilidad o uso empresarial.
Qué cambia para los usuarios
Para quienes ya tienen el servicio, el aumento impacta directamente en la factura mensual. En la mayoría de los casos, los nuevos valores se aplican de forma automática en el siguiente ciclo de facturación.
El cambio más significativo se percibe en quienes utilizan planes itinerantes, donde el salto de precio es mucho más alto que en el segmento residencial. En cambio, los usuarios de planes para el hogar enfrentan aumentos más moderados, aunque igualmente relevantes en el presupuesto mensual.