9 de febrero 2004 - 00:00

BMW 530i, con mayor potencia

BMW 530i, con mayor potencia
La Serie 5 de BMW sigue siendo la que mejor une el placer de conducir y la agilidad de un deportivo con el refinamiento y la sofisticación de un automóvil de lujo. Hace poco tiempo que la nueva generación se comercializa en la Argentina y una prueba con una de las primeras unidades llegadas al país nos permitió conocer un auto que cuenta con la última tecnología de una de las marcas más prestigiosas. El motor es siempre un motivo de orgullo para la empresa y sobresale por ser el más potente de su categoría. Con 231 CV, las prestaciones que consigue son fulminantes. Roza los 250 kilómetros por hora de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 en sólo 7,9 segundos. Los consumos son adecuados al tipo de auto y es un poco elevado el de ciudad, por los 16,2 litros que necesita cada 100 kilómetros. La insonorización es impecable. Se puede circular a velocidades muy elevadas con una ausencia casi total de ruidos. El placer de manejo está garantizado con este motor. El conductor dispone de los principales mandos a mano, pero la presentación interior no nos gustó. Está lejos de lo que ofrece un Serie 7 e inclusive de la anterior generación. La consola central tiene un diseño tosco y ha perdido elegancia. Ya no se parece a la cabina de un avión; inclusive la llamada luz difusa no se muestra como antes y se nota la falta de botones y mandos que nos den una sensación de un auto más importante. Los mandos de la climatización deberían ser digitales y tener otro aspecto y tampoco queda muy bien en términos estéticos la ranura de los CD que Mercedes oculta y otras marcas agrupan con otras funciones, demostrando un diseño más armónico. Es eso: le faltan armonía y buen gusto. En cambio, en donde no hay nada para reprochar es en el exterior. A diferencia del Serie 7, que sigue siendo criticado por muchos colegas en cuanto al diseño posterior, aquí con el nuevo Serie 5 se ha logrado una línea transgresora que avanza varios años en términos de estética y vanguardia, inclusive con respecto a su competencia. Transgresor, elegante, deportivo y lindo no es una ecuación fácil de lograr y el Serie 5 lo ha logrado. El espacio interior es excelente para cuatro personas, pero el que se sienta en el medio sigue sin tener un viaje agradable. Cuenta con un respaldo durísimo. La capacidad del baúl ha pasado de 460 litros a 520 y se destaca por su boca de carga ancha y el piso plano, pero existen dos puntos para mejorar: la rueda de auxilio es temporal y si se desea rebatir los respaldos de los asientos posteriores para una eventual carga grande se deben pagar 950 dólares aparte para tener el asiento trasero con respaldo abatible.
A prueba de errores

Si hay algo que destaca a esta versión es su increíble agarre al piso, es decir el comportamiento dinámico que ofrece. A veces no hace falta recurrir a una tracción integral para lograr un ritmo de marcha muy elevado. El 530i logra esto y mucho más. La terminación y la robustez estructural son de lo mejor que se puede conseguir en un automóvil moderno. El cuidado a sus ocupantes se ve reflejado también por la adopción de 10 airbags. El control de tracción agrega también la función de estabilidad, transformándose en un elemento muy valorado cuando se transita por caminos resbaladizos y de poca adherencia. Si las condiciones de agarre no son las que están en la memoria de su central electrónica, por más que uno acelere con furia, el acelerador no le hará caso, al interpretar que con esa aceleración se puede perder el control del vehículo. Con todos estos ingredientes podemos afirmar que es un automóvil muy franco, fácil y divertido para manejar. El sistema de frenos es uno de los mejores que existen porque todo lo logra de manera brillante. El pedal tiene una acción enérgica y su recorrido permite modular perfectamente cualquier frenada. El sistema de antibloqueo funciona sin acciones prematuras, y por si esto fuera poco, las distancias que logra son de las más cortas que se consiguen en un auto moderno. La dirección es otro de sus argumentos de peso. Es un encanto sentirse muy seguro por medio de un endurecimiento ideal cuando se comienza a circular a altas velocidades y su radio de giro permite una excelente maniobrabilidad al momento de estacionar en espacios reducidos. La caja automática ahora tiene seis marchas que permiten en todo momento lograr unos valores de aceleración y elasticidad envidiables. El equipamiento de serie está a la altura de lo que se pide por él y de sus opcionales se destacan la dirección activa y el conjunto especial de suspensiones denominado Dynamic Drive. Quedan pendientes el control de presión de neumáticos, que es opcional, pero un auto de sus características debería traerlo de serie, y un botón individual para accionar los limpiafaros, ya que se deben accionar los limpiaparabrisas para encender dicha función, que no siempre está ligada con la otra. En suma, muy pocas cosas para mejorar en un auto que es inolvidable por su eficacia sobrenatural en aspectos primordiales como la seguridad, las prestaciones y el comportamiento dinámico.

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