En el marco del Día Mundial del Ataque Cerebrovascular, que se conmemora cada 29 de octubre, la propuesta educativa para 2026 reúne las actividades comunitarias de la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (FENERI) y la Asociación Argentina de Ataque Cerebral (AAAC) con una nueva estación desarrollada por ENERI y Clínica La Sagrada Familia.
Dirigida a estudiantes, docentes, familias y público general, busca acercar conocimientos para prevenir el ACV, reconocerlo y comprender cómo se diagnostica y trata.
El recorrido previsto para el Jardín Japonés de la Ciudad de Buenos Aires combina puestos educativos y la propuesta STROKE IA 360°. Su mensaje central es que cada minuto cuenta: la tecnología puede ayudar a acelerar la atención, pero el primer paso sigue siendo reconocer los síntomas y pedir ayuda de inmediato.
Prevención y control de los factores de riesgo
El área de prevención abordará la hipertensión arterial, el tabaquismo, el colesterol elevado, la obesidad, el sedentarismo y el consumo perjudicial de alcohol y otras sustancias. Las actividades permitirán conocer cómo se toma la presión arterial y por qué su control forma parte del cuidado del cerebro. Se promoverá la consulta médica para identificar y tratar los factores de riesgo.
Alimentación saludable y actividad física
Los puestos educativos explicarán la importancia de una alimentación equilibrada, la reducción del exceso de sal y la actividad física regular adaptada a cada persona. El objetivo es traducir la prevención en hábitos cotidianos que estudiantes y familias puedan incorporar y compartir.
Reconocimiento de síntomas y respuesta inmediata
Los participantes aprenderán a identificar señales de aparición súbita, como desviación de la cara, pérdida de fuerza en un brazo y dificultad para hablar o comprender. También se explicarán las alteraciones repentinas de la visión y del equilibrio. Ante estas señales, hay que activar el servicio de emergencias, registrar cuándo comenzaron y no esperar a que desaparezcan. Incluso si los síntomas ceden, se necesita una evaluación urgente.
STROKE IA 360° del diagnóstico al tratamiento
La principal incorporación propuesta es una estación integrada de inteligencia artificial y simulación endovascular. Durante una experiencia de aproximadamente 8 a 10 minutos por grupo, el público acompañará un caso ficticio desde los primeros síntomas hasta la simulación del restablecimiento de la circulación cerebral. Un cronómetro visible reforzará la importancia de cada etapa.
IA contra el tiempo
El primer módulo mostrará cómo se estudia a una persona con sospecha de ACV mediante tomografía e imágenes de las arterias cerebrales. Con material recreado o anonimizado, los visitantes podrán observar cómo herramientas de IA ayudan a detectar posibles obstrucciones, cuantificar hallazgos y generar alertas para el equipo asistencial. Podrán presentarse ejemplos educativos de plataformas como RapidAI, sin implicar un patrocinio comercial.
Según el estudio y el programa utilizado, el procesamiento automatizado también puede aportar estimaciones de la lesión y del tejido cerebral en riesgo. Esta información, junto con la evaluación clínica y el tiempo de evolución, ayuda al equipo médico a valorar las opciones terapéuticas y coordinar la atención. Su aporte al tratamiento consiste en apoyar la selección de pacientes y agilizar la comunicación entre profesionales.
La IA es una herramienta de apoyo: sus resultados deben ser revisados por especialistas y pueden contener errores. No decide por sí sola qué tratamiento corresponde ni realiza la intervención. La demostración permitirá comprender tanto su utilidad como la importancia de la supervisión médica.
Viaje al cerebro
El segundo módulo continuará el mismo caso con una simulación de trombectomía mecánica, un procedimiento utilizado en pacientes seleccionados con ACV isquémico por obstrucción arterial. A través de un simulador, una pantalla interactiva o un modelo vascular, se mostrará cómo el especialista conduce un catéter por las arterias hasta alcanzar el coágulo y extraerlo para restablecer la circulación.
La actividad propondrá tres acciones: navegar hasta la circulación cerebral, localizar la obstrucción y simular la recuperación del flujo. Para niños y familias se contempla una maqueta transparente con un coágulo simbólico que pueda retirarse mediante un dispositivo seguro. El recurso final dependerá de la disponibilidad de equipamiento.
De la prevención a la atención especializada
Las áreas comparten un objetivo: que la comunidad comprenda su papel en la respuesta al ACV. Prevenir los factores de riesgo, reconocer las señales y pedir ayuda permite iniciar una atención en la que las imágenes, la inteligencia artificial y los tratamientos especializados pueden contribuir a reducir las consecuencias del ataque cerebral. La experiencia vincula educación y tecnología con una acción concreta: actuar sin demora.
La jornada también promoverá la regla mnemotécnica SoCoorRé: Sonreír, Coordinar y Repetir, una herramienta sencilla para reconocer señales de un posible ACV. Sonreír consiste en pedirle a la persona que sonría y observar si la cara se mueve de forma simétrica; Coordinar, en comprobar si puede levantar y mantener ambos brazos en alto; y Repetir, en solicitarle que repita una frase simple para identificar dificultades para hablar o comprender. Si aparece repentinamente alguna de estas alteraciones, se debe llamar de inmediato al servicio de emergencias, registrar la hora de inicio y no esperar a que los síntomas desaparezcan. Esta regla ayuda a reconocer señales de alarma, pero su ausencia no descarta un ACV: cada minuto cuenta.
Estación de rehabilitación: recuperar autonomía después de un ACV
La rehabilitación es una parte fundamental de la atención del ACV. En esta estación, los visitantes podrán conocer cómo un equipo interdisciplinario acompaña la recuperación del movimiento, el lenguaje, la deglución y las funciones cognitivas, con el objetivo de favorecer la autonomía y la participación en la vida cotidiana. Mediante actividades demostrativas, se abordará el trabajo de kinesiología, terapia ocupacional y fonoaudiología, junto con la importancia del acompañamiento emocional y familiar. También se explicará cómo tecnologías como la realidad virtual, la robótica y herramientas de inteligencia artificial pueden ayudar a personalizar ejercicios y evaluar los avances, siempre bajo supervisión profesional. El espacio transmitirá un mensaje central: la atención del ACV continúa después de la urgencia, y cada avance en la recuperación cuenta.