La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera alcanzó nuevos récords, mientras que los compromisos asumidos por los países para reducir sus emisiones siguen lejos de los objetivos climáticos internacionales. Según un informe de Naciones Unidas, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) disminuirían apenas un 6% para 2035 respecto de los niveles de 2019, una reducción considerada insuficiente para limitar el calentamiento global.
Récord de gases de efecto invernadero: la ONU alerta por metas climáticas insuficientes
La concentración de dióxido de carbono alcanzó un nuevo récord, mientras que los compromisos climáticos de 154 países solo permitirían reducir las emisiones globales un 6% para 2035. La ONU advierte que la cifra está lejos de las metas del Acuerdo de París y reclama acelerar las medidas contra el calentamiento global.
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La ONU advirtió que los compromisos climáticos de 154 países solo permitirían reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero un 6% para 2035.
El reporte se basa en los compromisos climáticos presentados por 154 países, que representan aproximadamente el 70% de las emisiones mundiales. Incluso si todos cumplieran plenamente sus planes y objetivos, la reducción alcanzaría solo el 9%.
La advertencia se conoce a menos de dos semanas de la apertura de la COP31, que se realizará en Antalya, Turquía, y vuelve a poner en evidencia la distancia entre las metas internacionales y las medidas previstas por los gobiernos.
Alertan niveles récord de CO2
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que la concentración media mundial de dióxido de carbono (CO2) en la superficie alcanzó las 426,8 partes por millón (ppm), equivalente al 153% del nivel de referencia preindustrial de 1750. Las concentraciones de metano y óxido nitroso, otros dos importantes gases de efecto invernadero, también llegaron a máximos históricos.
Entre 2024 y 2025, la concentración media mundial de CO2 aumentó 2,8 ppm, por encima del promedio de la última década, aunque ligeramente por debajo del incremento excepcional registrado entre 2023 y 2024. La evolución de largo plazo muestra una aceleración significativa: la tasa media anual de crecimiento pasó de 0,8 ppm en la década de 1960 a 2,4 ppm entre 2011 y 2020.
"Otro año, otro nuevo récord", afirmó Ko Barrett, secretaria general adjunta de la OMM. La funcionaria advirtió que los gases de efecto invernadero retienen en la atmósfera una cantidad de calor sin precedentes, lo que alimenta fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y aumenta los riesgos para las economías y las sociedades.
El dióxido de carbono, además, permanece durante períodos prolongados en la atmósfera. Por eso, sus efectos sobre el clima se extienden durante décadas e incluso siglos.
Lejos del Acuerdo de París
Las proyecciones de emisiones contrastan con las reducciones que los expertos consideran necesarias para limitar el calentamiento global. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado en 2023, señaló que las emisiones mundiales debían disminuir un 43% para 2030 y un 60% para 2035 respecto de los niveles de 2019 para mantener la posibilidad de limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C hacia finales de siglo.
El informe de la ONU publicado el año pasado proyectaba una reducción del 10% para 2035. Sin embargo, aquella estimación se elaboró antes de incorporar la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París y cuando numerosos países todavía no habían presentado sus nuevos compromisos climáticos.
Simon Stiell, director de ONU Clima, sostuvo que el reporte vuelve a mostrar las dificultades que enfrenta la acción climática internacional. Aunque destacó que los países continúan avanzando con sus compromisos, señaló que los resultados colectivos siguen siendo claramente insuficientes.
En ese contexto, consideró que la COP31 en Turquía puede contribuir a reducir algunas de las principales brechas mediante medidas concretas que permitan mejorar la implementación de los planes climáticos.
Adaptación y financiamiento
Otros dos informes publicados por Naciones Unidas también señalaron avances en materia de adaptación al cambio climático y financiamiento, aunque advirtieron que los recursos y las medidas disponibles todavía están lejos de las necesidades globales.
Un reporte reciente de Climate Policy Initiative (CPI), citado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), estimó que se requieren inversiones por u$s7,8 billones anuales hasta 2030. Para el período comprendido entre 2031 y 2035, las necesidades ascenderían a u$s9 billones por año.
La OMM también llamó la atención sobre dos gases vinculados a la producción y distribución de electricidad: el hidrógeno molecular (H2) y el hexafluoruro de azufre (SF6). Aunque se encuentran en cantidades limitadas, sus concentraciones continúan aumentando y podrían comprometer parte de los beneficios climáticos de la transición energética.
Por eso, el organismo considera fundamental vigilar las fugas de hidrógeno y la persistencia del SF6 en la atmósfera. El seguimiento de estos gases se suma al desafío de reducir las emisiones de CO2 y de acelerar los compromisos internacionales para contener el calentamiento global.
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