13 de enero 2017 - 00:00

UIF se despega del affaire por giros de Odebrecht a Arribas

 La Unidad de Información Financiera (UIF) salió al cruce de la versión de que había tomado conocimiento en abril del año pasado sobre las maniobras atribuidas al titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, y había "cajoneado" las investigaciones. A través de un comunicado, la unidad antilavado intentó despegarse del affaire por el supuesto pago tercerizado de la brasileña Odebrecht de casi u$s600 mil a una cuenta en Suiza del actual jefe de los espías. Sin confirmar si existían reportes de operaciones sospechosas, el organismo se amparó en el secreto de sus actividades y condicionó cualquier denuncia a agotar el análisis sobre las alertas. En tanto, el Señor 5 cosechó una nueva causa luego de que el kirchnerismo se presentara ante la Justicia acusándolo directamente de recibir coimas por la obra de soterramiento del Sarmiento.

"Esta institución no informa nunca a terceros fuera de su ámbito si recibió o no información vinculada a un caso, ni si habiéndola recibido inició una tarea de análisis, ni el estado en el que la misma pudiese encontrarse", aseguraron desde la unidad que comanda Mariano Federici y en relación con la supuesta recepción de alertas sobre Arribas en abril de 2016, sin haber formalizado una denuncia. Amparándose en el secreto que rige su actividad, el mensaje tuvo tinte político al hacer una comparación con la gestión del José Sbatella, y asegurando que por primera vez la UIF funciona de manera autónoma sin injerencia de otro poder. "Sacar conclusiones sobre lo que pudo haber recibido, hecho, o dejado de hacer la UIF resulta irresponsable", afirmaron al cargar contra el diario La Nación que divulgó la ausencia de acciones sobre los cinco movimientos que datan de 2013 y que habrían sido recibidas por Arribas, luego de giros ordenados por el financista Leonardo Meirelles, preso en Brasil. La UIF argumentó que según su normativa no debe avanzar en las denuncias ante el Ministerio Público Fiscal hasta "agotar el análisis" de la operación sospechada.

A favor de Arribas -luego del cimbronazo de la denuncia penal asentada por Elisa Carrió y el pedido de investigación del jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri- salieron el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta y el ministro de Justicia, Germán Garavano. "Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario", dijo el alcalde porteño, relativizando el peso que puede tener el ruido sobre Arribas, que continúa de vacaciones en Trancoso, al sur del estado brasileño de Bahía. "Arribas ya se puso a disposición de la Justicia. La Justicia tiene que investigar. Lo primero que hizo él, al igual que el Presidente, es ponerse a disposición, como debe ser", completó, incómodo. Garavano buscó bajarle más el precio al affaire: "Por ahora son un cúmulo de insinuaciones", sostuvo al tiempo que opinó que no habría motivos para que fuera apartado de la cúpula de la AFI mientras se aclare su situación.

El bloque K en pleno le tiró más nafta al incendio y presentó ayer una nueva denuncia penal contra Arribas que recayó en el juzgado a cargo de Sebastián Casanello. Más incisivo que el planteo de Carrió que pidió que se investigue si hubo un delito, Héctor Recalde y varios diputados K lo acusaron de cohecho, dado que habría sido el encargado de pagar las coimas y sobornos que llevaron al consorcio integrado por Odebrecht, la argentina Iecsa -de Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri-, la española Comsa y la italiana Ghella a quedarse con la obra en el Sarmiento. La diputada Teresa García buscó arrinconar al Gobierno: presentó una nota al presidente de la Comisión Bicameral de Seguimiento de Organismos de Inteligencia, el senador radical Juan Carlos Marino, para pedirle que de forma "urgente" cite a Arribas al Congreso para que brinde explicaciones.

Gabriel Morini

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