Tándem. Padre e hijo, Hugo y Pablo Moyano abren interna en la CGT. El líder analiza retirar Camioneros de la central para negociar a solas.
La sombra de otra ruptura se cierne sobre la CGT. Y de nuevo, Hugo Moyano es el protagonista. Ayer su hijo mayor, Pablo, blanqueó una interna en la conducción de la central obrera y advirtió que después de la marcha del 7 de marzo analizará la posibilidad de que el gremio de Camioneros abandone su lugar en la estructura de mandos de la organización. Pero, a diferencia de otras amenazas del secretario adjunto del sindicato de choferes, en este caso la estrategia es atribuida de manera directa a Hugo, afirman en su entorno.
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La crisis surgió de un enfrentamiento de larga data entre Camioneros y el metalúrgico Francisco "Barba" Gutiérrez, que durante su gestión como intendente de Quilmes municipalizó el servicio de recolección de residuos en el distrito y cambió la afiliación de los trabajadores, hasta entonces en el sindicato de Moyano. Los tironeos siguieron cuando Gutiérrez asumió como secretario de Interior de la CGT y Pablo Moyano, como secretario Gremial.
Detrás de esa pulseada, sin embargo, cerca de los Moyano advierten que el líder gremial analiza salirse de la central obrera por entender que en la actualidad está encorsetado. Como un jugador de simultáneas en el ajedrez, el dirigente está acostumbrado a hacer confluir todos sus intereses en el poder de presión de su gremio. En la actualidad sus intereses están centrados, además del sindicato, en Independiente y la AFA, por un lado, y en la empresa postal OCA, por otro.
Quienes lo conocen entienden que para poner en juego la capacidad de presión de Camioneros Moyano estudia retirar el gremio de la CGT, ya sea para no verse arrastrado a un conflicto con el Gobierno si la central decide un paro nacional, o bien para poder hostigar a Mauricio Macri con sus propias herramientas sin tener que parlamentarlo con otros dirigentes.
Un indicio de hasta dónde prevé llevar la maniobra Moyano se verá este miércoles. El triunvirato de líderes de la CGT, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña convocó a un asado en la sede de Azopardo a todo el Consejo Directivo para afinar la estrategia de la marcha del 7 de marzo al Ministerio de Producción y los pasos a seguir en ese plan de lucha, e incluyó en la invitación a los tres exlíderes de sendas fracciones de la central: Moyano padre, Antonio Caló y Luis Barrionuevo. Luego de confirmarle su asistencia a Daer y a Acuña el viernes, anoche estaba en duda la concurrencia del camionero.
La tensión quedó al descubierto ayer cuando Pablo Moyano emitió un comunicado en el que manifiesta "su malestar y deja en duda su futuro en la CGT para después del 7 de marzo" frente a un documento que firmó el triunvirato para ratificar que sólo la Secretaría de Interior, de Gutiérrez, tiene potestad para normalizar regionales del interior de la CGT (renovaciones de las conducciones en espejo de la unidad alcanzada por toda la central en agosto pasado). Esa resolución fue en detrimento de Camioneros, que intentó hegemonizar algunas regionales con conducciones afines. Los últimos casos en que Moyano y Gutiérrez se enfrentaron fue en La Rioja y en Lomas de Zamora.
Los camioneros le endilgan al metalúrgico imprimirles un sesgo kirchnerista a las conducciones provinciales y regionales de la CGT y le recuerdan haber dejado "500 trabajadores en la calle como intendente" por la municipalización de la recolección en Quilmes.
La crisis no se limita al futuro de Camioneros. El comunicado también apunta contra Schmid, en teoría el hombre de Moyano en el triunvirato, por haber estampado su firma en la resolución. De producirse una salida del gremio de choferes el dirigente portuario perderá su principal respaldo y el tembladeral necesariamente se extenderá a otros gremialistas del mismo espacio que integran la conducción de la CGT, como Abel Frutos (panaderos), Jorge Sola (empleados del seguro) u Omar Plaíni, entre otros.
Anoche Acuña y Daer buscaron bajarle el torno a la disputa. El dirigente de las estaciones de servicio confirmó que invitó personalmente a Moyano al asado del miércoles y dijo que "en las mejores familias hay discusiones, que no implican una ruptura". Daer, por su parte, aseguró tener "una excelente relación" con Moyano y afirmó que "Camioneros es una parte fundamental de la CGT".
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