27 de noviembre 2017 - 10:48

Cámara Federal en crisis por vacantes, enfermedad y jury

Tras destitución de Freiler y amague de avance contra Ballestero, Bruglia pide el pase permanente. Cattani padece un grave cuadro que le impediría regresar.

Jorge Ballestero
Jorge Ballestero
Mientras los tribunales federales de Comodoro Py alcanzan su pico de protagonismo político, la Cámara de Apelaciones de ese fuero -con decisiones que han sido trascendentales para avalar las investigaciones por posibles casos de corrupción- ingresa en una espiral crítica en cuanto a su integración. En los últimos meses, el tribunal de 6 miembros presidido por Martín Irurzun ofreció un brusco cambio de panorama: a una vacante arrastrada desde 2007, un camarista destituido, otro apuntado por el Gobierno como candidato a un eventual juicio político, un juez sustituto que solicita quedarse indefinidamente, y un magistrado, de los más respetados en tribunales, con licencia médica, y cuyo estado de salud es irreversible. En el camino, el Consejo de la Magistratura aprobó la semana pasada la terna para que Mauricio Macri cubra una de las estratégicas vacantes para el tribunal encargado de regular el "clima" de la Justicia federal.

Eduardo Freiler fue destituido el 17 de noviembre pasado. Ya había sido suspendido de la Sala I de la Cámara Federal un mes antes, por lo que ese triunvirato había quedado reducido a Jorge Ballestero -único magistrado titular que queda- y a Leopoldo Bruglia, sustituto nombrado por el Consejo de la Magistratura en noviembre de 2016. Su cargo formal para el que se venía desempeñando transcurre tres pisos más arriba, en el Tribunal Oral Federal N°4. Pidió dedicación exclusiva a su nuevo rol (por lo que ya no se ocupó de los juicios orales), y la semana pasada hizo ingresar el pedido formal al órgano de selección y remoción de jueces para pedir su "traslado definitivo" a la estratégica Cámara Federal. Cuenta con un antecedente a favor: el Consejo dispuso un traslado idéntico para Carlos Mahíques a la Cámara de Casación. En los últimos días se cerró la causa por irregularidades en ese nombramiento.

Bruglia -que terminó haciendo tándem con Irurzun en sentencias clave- depende del visto bueno de la mayoría oficialista del Consejo pero ocupó, a su vez, la vacante que había dejado la subrogancia de Eduardo Farah, que había comenzado en 2007 y culminó en 2016, por diferencias con sus compañeros Freiler y Ballestero. El trabado concurso 212 definió la terna de Julio Cesar Báez, Domingo Esteban Montanaro, y Mariano Llorens. No se sabe si habrá un enroque y el puesto de Bruglia será para uno de los nominados, mientras que el suplente pueda alzarse con el sillón permanente que ocupaba Freiler.

Sin embargo, las perspectivas en la Sala I podrían volver a alterarse: Pablo Tonelli espada del PRO en materia judicial no descartó ahora avanzar contra Ballestrero, único sobreviviente en el aval a la decisión de Daniel Rafecas (con intento de destitución en marcha) del cierre de la denuncia de Alberto Nisman. Si eso ocurre se podrán subir a la terna ampliada el juez penal económico Javier López Biscayart y el federal Sebastián Casanello para ser nominados para la Sala I, con un solo camarista hoy nombrado conforme a las pautas constitucionales.

La Sala II está en mejores condiciones y bajo el mando de uno de los hombres fuertes en tribunales, Irurzun, a quien acompaña Farah (ambos titulares). Sin embargo la situación que preocupa es la de Horacio Cattani, el juez más antiguo y respetado de Comodoro Py, con cargo titular de camarista desde 1987. El magistrado está hace más de un año de licencia, con sucesivas prórrogas pero con un estado de salud agravado que le ha impedido firmar las sentencias que emanan de la Sala II. Padece Alzheimer, una dura enfermedad neurodegenerativa, lo que vuelve imposible su regreso a tribunales, algo que sabe todo su entorno pero que no es reconocido institucionalmente. Esto implicaría que se tome una eventual decisión sobre si considerar o no vacante su cargo, hasta ahora suplido por el voto de sus pares Farah e Irurzun, que cuando no coinciden, recurren principalmente a Bruglia, cuyo voto siempre coincide con el del presidente de la Cámara, como por ejemplo en el fallo que estableció un nuevo régimen para la prisión preventiva de exfuncionarios que mantengan lazos de poder residual, conocido como "fallo De Vido" por el exministro de Planificación desaforado y detenido. Irurzun ya informó al Consejo de las licencias de Cattani y es este órgano el que tiene la definición.

De los seis camaristas solo hay tres titulares, Irurzun, Farah (Sala II) y Ballestero (Sala I). Hay un sustituto que podría quedarse y un titular que podría salir si el Gobierno avanza contra él. La indefinición sobre Cattani acecha para que las votaciones cruzadas tengan casi a los mismos protagonistas.

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