24 de mayo 2021 - 00:00

Gaviglio: "Necesitamos una visión clara de hacia dónde va la economía"

El ejecutivo de la firma Akron traza un diagnóstico del sector; sostiene que el presente es muy alentador y que el futuro inmediato parece también promisorio. Señala que se han lanzado nuevos productos con mayor tecnología.

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A lo largo de cinco décadas, Akron debió adaptarse y reinventarse ante las necesidades del mercado. Pasó de fabricar una pequeña pieza para cosechadoras, a exportar maquinaria a 45 países. Ámbito conversó con Alberto Gaviglio, presidente de la firma.

Periodista: ¿Cuál fue el comienzo en la actividad industrial y qué paso en estos 50 años?

Alberto Gaviglio: Nosotros comenzamos en 1971 con una empresa que se llamaba Micron. Fabricábamos una pequeña pieza cuyo nombre técnico es “manguito cónico para rodamientos”. Uno de los socios era dueño de una distribuidora de rodamientos y algunos de estos productos tenían presencia en las máquinas agrícolas, específicamente cosechadoras. Cada maquina tenía cerca de 28 piezas, y en aquel entonces en Argentina había cerca de 20 fábricas de maquinaria agrícola. Si bien el mercado era interesante, las piezas tenían poco valor entonces nos fuimos involucrando en el proceso productivo, comenzamos a hacer otras partes mecánicas y agrandamos la fábrica hasta que logramos producir para las empresas más importantes del país. Cuando quisimos exportar, compramos una empresa de San Francisco (Córdoba) que fabricaba fresadoras y tenía un gran mercado en el exterior.

P.: ¿Cuál fue el primer producto de Akron como empresa?

A.G.: Mientras crecíamos en la provisión de partes para las maquinarias, nunca dejamos de lado nuestro interés en fabricar un producto propio y así fue como en 1998 logramos nuestra primera tolva autopropulsada. En aquel entonces todos nos dijeron que era muy interesante, pero tenía un costo que el contratista no podía asumir. Esa tolva tenía 4 ruedas iguales y una maniobrabilidad muy buena. Además, ejercía una mínima compactación del terreno justo cuando empezaba la siembra directa. Eso nos ayudo muchísimo para diferenciarnos en el mercado. Luego pusimos una balanza en la tolva para que el productor pudiera verificar el peso transportado y además le ofrecíamos al cliente pintar el equipo del color que quería. Todo esto significó un gran compromiso pero al mismo tiempo fue una buena forma de relacionarnos con lo clientes.

P.: ¿Qué cambió en el mundo de la metalmecánica con el paso de los años?

A.G.: Sin dudas el avance de la tecnología y su utilización por parte del productor. Hoy se avanza muy rápido y las maquinas quedan obsoletas al poco tiempo ya sean sembradoras o cosechadoras.

Incluso en nuestras maquinas, que no son tan tecnológicas, el productor quiere ser cada vez más eficiente entonces quiere hacer todo más rápido con equipos más grandes. A decir verdad, pasamos del “siempre lo hice así, para que lo voy a cambiar” a un nuevo esquema en el que el productor esta ávido de probar cosas nuevas porque ve que los resultados son buenos.

P.: ¿Cómo fue transitar esos 50 años como empresario?

A.G.: En nuestro país pasó de todo en ese tiempo. Es lamentable que algunas cosas no las corrijamos como debiera ser y no nos adecuemos a cómo funciona el mundo lógico. El productor es de primera linea en Argentina y con nuestra experiencia de haber estado en otros países, todo siempre pasa primero acá y luego en el exterior, es decir que tenemos innovación. Pero el resto de los países avanzan y aumentan su producción y a nosotros, por distintos motivos, nos cuesta mantener un ritmo de crecimiento. Todos los gobiernos le ponen al productor y a quien quiere hacer algo, un freno de mano. Hacen falta medidas lógicas, convenientes para la inversión y que se mantengan con el paso de los años. Necesitamos una visión clara de hacia donde va la economía, para estar a la altura de los mejores países del mundo.

P.: ¿Qué expectativa tiene en la Ley de Desarrollo Agroindustrial?

A.G.: Nosotros queremos que la industria nacional mejore, que se sienta más fuerte. No protegida, pero sí que pueda competir de igual a igual con cualquier otra empresa que viene a producir maquinaria. Y al mismo tiempo queremos seguir creciendo, porque la maquinaria argentina es de muchísima calidad y el mundo nos mira con atención.

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