Cómo se alinean las empresas a los ODS

Ambito BIZ

Quedan ocho años para que se cumpla la Agenda 2030 de Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible. Ambito Biz analizó con especialistas el estado de situación en nuestro país.

A 8 años del cumplimiento de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y sus 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) resulta interesante realiza un balance de la situación en la Argentina. Según los especialistas consultados tanto las empresas, el Estado y la sociedad civil advierten sobre la necesidad de encarar políticas sustentables que están en marcha, pero el impacto de la pandemia y situación económica afectan el seguimiento de las metas que propuso la ONU en 2015.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible fueron adoptados por las Naciones Unidas como un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad. Se trata de 17 objetivos que reconocen que la acción en un área afectará los resultados en otras y que el desarrollo debe equilibrar la sostenibilidad social, económica y ambiental.

Foto principal(2).jpg

APLICACIÓN LOCAL

“El mundo corporativo lo podemos dividir, a grandes rasgos, entre las empresas conscientes de su rol en la sociedad y aquellas que consideran que su único rol es la maximización de las ganancias”, define Flavio Fuertes Coordinador Ejecutivo del Pacto Global Argentina al tiempo que advierte que desde el organismo internacional se busca en promover una cultura empresarial acorde al siglo 21.

En ese sentido explica que las empresas pueden y deben aplicar los ODS y encontrar la manera de contribuir con la agenda 2030 desde el “corazón” de su negocio, por medio de prácticas responsables de negocio, manteniendo un vínculo íntegro con sus públicos de interés y transparentando por medio de indicadores su desempeño económico, social y ambiental.

Por su parte, Ana Muro, Coordinadora del Área de Sociedad y Empresa del CEADS aporta que “Naciones Unidas ha elaborado una serie de indicadores generales tanto de gestión como de resultado para varias de las metas de cada uno de los ODS. Sin embargo, estos no siempre están adaptados a la realidad de la gestión corporativa, como sí lo están los estándares GRI”.

Por ello, las organizaciones dedicadas a ofrecer soluciones empresariales han logrado vincular y adaptar los indicadores elaborados por la ONU con los esos estándares. “Las empresas argentinas para evaluar el compromiso de sus acciones respecto de los objetivos están utilizando este tipo de herramientas”, subraya Muro.

Carlos Amanquez, Secretario General de la Red Internacional de Promotores ODS, remarca que en nuestro país las empresas que trabajan la temática están nucleadas justamente por Pacto Global y el CEADS con foco en los objetivos relacionados con consumo responsable, igualdad de género, educación de calidad y otros relacionados con el medio ambiente. “Sin embargo, pese a la gran cantidad de empresas que tiene la Argentina sigue siendo un núcleo pequeño el que trabaja indicadores con sistemas de seguimiento”, recalca. “Algunas aplican ISO, pero aún queda mucho por trabajar en particular con las pymes que son las que tienen mayor representación en el sistema económico y productivo del país”.

Desde el lado de las empresas, ODSE forma parte del Pacto Global desde 2013 y alinea su estrategia de sustentabilidad contribuyendo a los 10 Principios y a los ODS que han identificado como prioritarios teniendo en cuenta su negocio y actividad, la estrategia corporativa y el contexto. En ese sentido, Gabriel Barbagallo, Gerente de relaciones institucionales y RSE explica que “los esfuerzos por alcanzar la Agenda 2030 son insuficientes. La pandemia, la guerra en Ucrania y el contexto socio-económico global continúan acentuando desigualdades y proponen nuevos desafíos para que las empresas logren acelerar la implementación de los ODS”.

¿LAVADO DE CARA?

El primer proceso de deben hacer las empresas para comenzar a operar con los objetivos de la ONU es analizar sus políticas de sustentabilidad y alinearlas con los ODS. Pero deben tener cuidado en no buscar encajar sus acciones con todas las metas que propone la agenda. “En general el grado de madurez respecto de la agenda de sustentabilidad ya ha avanzado mucho en estos años, y las empresas cuidan su reputación tratando de no caer en el greenwashing, bluewashing, pinkwashing”, sostiene Muro y advierte que la agenda tiene a favor que ha permitido profundizar y organizar los compromisos empresariales, justamente para mejorar la transparencia y rendición de cuentas (ODS 16) y fortalecer alianzas (ODS 17). “Existe una corriente que sostiene que ambos ODS deberían ser transversales a toda la agenda”, completa.

Fuertes explica que hay compañías que están haciendo el ejercicio de revisar sus prácticas corporativas, “las están transformando, las alinean con los ODS y asumen un compromiso al más alto nivel corporativo, es decir, desde el gobierno corporativo de la organización. Es interesante encontrarse con dueños de empresas o CEO de compañías hablando el “lenguaje de la sostenibilidad”, cuenta.

Por su parte, Amanquez define que “la Agenda procura un proceso mucho más integral, más sistémico en donde se diseñen políticas integrales desde la perspectiva de la propia agenda, donde se logre que una acción contenga múltiples objetivos vinculado con lo social económico y social”. Pero enfatiza que “falta mucho desarrollo de capacidades y habilidades para poder lograr la integralidad que el desarrollo sostenible propicia respecto de vincular las tres dimensiones”.

ROL DE ESTADO

Los especialistas consultados coinciden que la articulación publico privada es fundamental para avanzar en la implementación de los objetivos y en la Argentina la cara gubernamental es el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales (CNCPS), cuya responsabilidad es la de coordinación e implementación y el seguimiento de la Agenda 2030. Además, impulsa la participación activa de los actores del Estado, sociedad civil, sector académico y privado.

“Los Estados tienen que trabajar en cada realidad nacional para la implementación de la Agenda 2030. La Argentina toma la agenda de manera integral, la hace propia, no solo en su política internacional sino también con un horizonte que vaya estableciendo pautas de desarrollo a nivel territorial”, dice Fernando Quiroga, director general de Relaciones Internacionales del CNCPS, a cargo de la implementación de la Agenda 2030 hasta hace tres días.

Según explica el país vivió primero un proceso de adaptación de los ODS a la realidad nacional y entre junio de 2020 y junio de 2021 se trabajó en el plan estratégico argentino para la implementación de la Agenda 2030 que es una matriz de seguimiento que está constituida con los ODS y las metas adaptadas al contexto nacional, los indicadores de seguimiento para poder medir los avances y las políticas públicas que la Argentina implementa para contribuir con el cumplimento de los objetivos. “Todo esto en un contexto de la década de la acción, pero también en un contexto en donde impactó la pandemia e incluso el endeudamiento externo significaron limitantes para el desarrollo”, completa.

Según datos oficiales, hasta 2020 se trabajaban 80 metas de las 169 fijadas junto a los 17 ODS en 2015. Desde la llegada del gobierno actual esas metas se llevaron a 121, es decir 41 más. “Es un incremento en términos cuantitativos, pero también tiene un cariz cualitativo, ya que las metas que se incluyen tienen que ver con inclusión, igualdad y equidad”, describe Quiroga.

“El rol central del desarrollo lo tiene el Estado” -sentencia el funcionario- que luego genera articulaciones con diferentes sectores, pero el rol institucional y político que tiene el Estado tiene que ver con la obligación de garantizar el derecho de sus pueblos en la materialización de la agenda”.

Desde el CNCPS se genera la articulación con el sector privado, con empresas del Estado y con la sociedad civil. Se llevan adelante mesas de trabajo en donde confluyen representantes de los Ministerios para generar acciones articuladas con las empresas. “Vislumbramos que había una cantidad de políticas y líneas de acción que no llegaban a los territorios y generamos esa articulación”, concluye.

Pese a ello, de la vereda de enfrente, Amanquez sostiene que “la realidad es que hoy, en esta temática, comprendemos que (el Estado) no está tan presente como debiera y que no se han logrado valorizar como proceso de reconstrucción pos pandemia la propia Agenda 2030”. Aún restan 8 años es claro que ningún país llegará con los objetivos, pero todos están trabajando a su ritmo para lograr un desarrollo un poco sostenible.

LOS ODS MÁS TRABAJADOS EN EL PAÍS

“Las empresas pueden y deben aplicar los ODS, encontrar la manera de contribuir con la agenda 2030 desde el “corazón” de su negocio”, define Flavio Fuertes del Pacto Global en Argentina. En ese camino sostiene que más de 100 empresas, signatarias de los principios del Pacto Global, están reportando sus contribuciones a los ODS en la Argentina en el año 2021. Entre los ODS más reportados se encuentran el 4 (de salud), el 8 (de trabajo decente y crecimiento económico), el 12 (de producción y consumos responsable) y el 13 (de acción por el clima).

También que otros ODS no están en el radar de las empresas y deberían, como por ejemplo el ODS 14 (vida submarina). “Esto quedará reflejado en un documento que esperamos poder publicar en pocas semanas. Ahí vemos, entonces, que un grupo de empresas argentinas están en el camino, entendiendo que lo que es bueno para el planeta y para las personas, también es bueno para el negocio”, completa.

En tanto, el Informe de Naciones Unidas del 2021 sobre los ODS puso énfasis en la importancia que recobró la agenda tras la pandemia de Covid-19. Esto es debido s la pérdida de vidas humanas, la falta de acceso a la educación, la pérdida de puestos de trabajo, el aumento de la inequidad en general.

“Estamos padeciendo en una guerra, nos tocó la pandemia que evidenció un montón de asimetrías a nivel global: un ejemplo de ello es la distribución de vacunas en África hay mucha gente sin vacunarse y en otros países sobran”, explica por su parte Fernando Quiroga del CNCPS. Por ello asegura que “los desafíos más urgentes son fortalecer la institucionalidad a todo nivel de los organismos que trabajan con la Agenda 2030 y lo más saliente es avanzar más aun en las políticas públicas que transforme la realidad en cada territorio”.

Dejá tu comentario