Condiciones para que el sistema financiero potencie la recuperación económica

Ambito BIZ

Hace más de un año que los bancos vienen trabajando en "modo pandemia". El modo pandemia significó para los bancos mayor esfuerzo y mayor apoyo a la sociedad.

Hace más de un año que los bancos vienen trabajando en “modo pandemia”. El modo pandemia significó para los bancos mayor esfuerzo y mayor apoyo a la sociedad. La mención de las pérdidas humanas causada por la pandemia es una referencia insoslayable en cualquier análisis.

Desde lo operativo, el modo pandemia significó hacer en tiempo récord los cambios necesarios para mantener la provisión de todos los servicios y productos bancarios. Ello fue posible gracias a una combinación factores: la gran inversión en tecnología que hicieron los bancos los años previos, el compromiso de la mayoría de los colaboradores bancarios y la predisposición de los clientes para adaptarse a la nueva realidad.

Pero no solo se mantuvieron los servicios, sino que se incluyó una gran cantidad de personas y empresas al sistema financiero. Desde el inicio de la pandemia se abrieron más de 9 millones de nuevas cajas de ahorro y más de 200 mil cuentas corrientes. Además, se emitieron 7,6 millones de nuevas tarjetas de débitos y se estima que se descargaron más de 3 millones de apps bancarias. También, en medio de la pandemia los bancos lanzaron MODO, su solución de pagos digitales que se complementa con la iniciativa de Pagos 3.0 del BCRA.

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Del lado de los préstamos, el modo pandemia significó apoyar crediticiamente a personas y empresas como nunca antes se hizo. Desde el marzo de 2020 hasta lo que va de abril del 2021, los préstamos comerciales crecieron en $350.000 millones, lo que representa un crecimiento del 161%. Solo la financiación comercial alcanzó a más de 560.000 usuarios del sistema financiero. El mayor aporte relativo a dicho incremento lo hizo la banca nacional privada, bancos miembros de ADEBA.

Javier Bolzico presidente de ADEBA
Javier Bolzico, presidente de ADEBA.

Javier Bolzico, presidente de ADEBA.

Pero el mayor volumen de préstamos, es solo una dimensión del apoyo dado por el sistema financiero. Otra dimensión fue el esfuerzo que hicieron los bancos en términos de precios (tasas). Las líneas Mipymes del año pasado tienen una tasa para el tomador del 24% TNA y las tasas de las líneas de inversión productiva tienen tasas del 30% y 35% TNA, mientras la inflación del 2020 fue de 36,2%. Además, a todos los clientes que lo necesitaron, se les han prorrogado los vencimientos de sus préstamos y saldos de tarjetas de crédito.

Mientras la banca hacia estos esfuerzos para mitigar los efectos de la crisis en las empresas y personas, debió lidiar simultáneamente con un importante incremento de la presión fiscal, particularmente de Ingresos Brutos (II.BB.) provinciales y de las tasas municipales.

Hacia futuro

La banca está en condiciones y tiene la voluntad de seguir apoyando a las personas y empresas en esta segunda etapa de la pandemia. El sistema financiero es una de las herramientas para potenciar la recuperación de la economía. Ello requiere que se verifiquen una serie de condiciones básicas para que los bancos puedan hacer lo que saben hacer y es su razón de ser: intermediar fondos y administrar riesgos.

Para ello, es necesario que las regulaciones referidas a tasas máximas tengan un diseño tal que no excluya de la financiación bancaria a los sectores más riesgosos, que para poder ser atendidos requieren una tasa acorde a su riesgo. Consideraciones similares se aplican a programas de apoyo al consumo, como Ahora 12, que llevan adelante los bancos.

Por otro lado, es necesario que se modere la presión impositiva de II.BB. y tasas municipales; son una exacción que encarece los créditos y dificulta el acceso a servicios bancarios de personas y empresas.

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Pablo Moauro, Economista jefe de ADEBA.

Pablo Moauro, Economista jefe de ADEBA.

Tanto las medidas regulatorias como impositivas deben tener en cuenta que el sistema financiero es la opción de crédito más económica para empresas y personas. Por ello, cualquier regulación, impuesto o tasa municipal que limite el acceso al sistema bancario, los están “condenando” recurrir a financiaciones más caras y de menor calidad.

Según el reciente “Informe de proveedores no financieros de créditos” del BCRA, la tasa promedio simple de los créditos no bancarios es del 101% TNA; mientras las “Empresas de ventas de electrodomésticos” y “empresasfintech” tienen tasas mayores al 100% TNA. En tanto, el promedio de las tasas del sistema financiero es del 51% TNA. Vale señalar que la tasa financiación de las tarjetas de crédito bancarias es del 43% TNA (ver gráfico 1).

Al sistema financiero le cabe la responsabilidad de apoyar a las empresas y personas en esta nueva etapa de la pandemia; el sector público crear las condiciones necesarias para que ello sea posible.

(*) Javier Bolzico, Presidente de ADEBA y Pablo Moauro, Economista jefe de ADEBA.

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