"El presidente de la UIA hay cosas que dice y cosas que no dice", explicó el flamante presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, aunque aclaró "los silencios también dicen cosas, los silencios también tienen mensaje", fue la manera que eligió para eludir responder respecto al proyecto de blanqueo de capitales.
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Sin embargo, no siempre usará el silencio para trasmitir mensajes ya que se comprometió a que "no me voy a callar la boca cuando necesite decir lo que tenga que decir". De esta manera comenzó el empresario del plástico su mandato al frente de la entidad fabril. Conocedor que no son tiempos fáciles, lejos quedaron las ventajas del tipo de cambio, la capacidad ociosas de las industrias y una inflación moderada.
Como ocurre habitualmente fue Cristiano Rattazzi el que no evitó opinar sin tapujos sobre el blanqueo de capitales. "No me gusta nada que ayude al lavado de dinero" y aclaró que "el lavado es un problema mundial muy grande".
A juicio del titular de Asociación de Fábricas de Automóviles (ADEFA), el blanqueo es diferente a una moratoria fiscal y lanzó: "Sin ver de dónde llega, como llega (el dinero) no se puede introducir en el sistema con la excusa que le sirve al sistema".
Méndez asume la difícil tarea de intentar mantener un dialogo productivo con el Gobierno que desde hace un tiempo interviene muy activamente en los negocios privados. "Supe ser presidente de la UIA cuando Néstor Kirchner fue presidente, y sobreviví, luego fui presidente durante el primer mandato de Cristina Kirchner y sobreviví", afirma cuando se le pregunta cómo imagina será su vinculo con el Gobierno para luego admitir que "es un periodo un poco más complicado pero no tan grave".
Aceptó que uno de los temas que hoy más preocupan a los industriales es la "competitividad". Explicó que las condiciones con las cuales trabajan los industriales son "muy ajustadas para tener márgenes competitivos". Espera poder ser recibido por la jefa de Estado y es de suponer que le acercará "la lista de cosas que debemos pedir que se hagan y nosotros debemos hacer". Es que para Méndez los empresarios están frente a un periodo donde "tenemos que reajustar un montón de cosas".
Muchas veces se acusó a los industriales de querer resolver sus problemas de competitividad con la devaluación del dólar, posibilidad que fue rotundamente descartada por la propia Presidente. En este sentido, Méndez fue claro sobre el particular: "nunca fui un amante de la devaluación...no hay que devaluar -si es posible- lo que pasa es que las condiciones hoy pueden haber cambiado" para luego aclarar "es muy difícil plantear las cosas de manera eterna, cada cosa tiene su momento y su circunstancia, entonces uno tiene que adaptarse".
Respecto de la inflación aceptó que es uno de los problemas al tiempo que señalaba "Nosotros estamos muy acostumbrados a vivir con inflación, convengamos que este es uno de los problemas también, el tipo de cambio, las inversiones que no son tan altas, hay un montón de cosas para decir".
En referencia a las cifras oficiales que consignan un aumento del desempleo, Méndez explicó que "todavía no hay despidos, lo que hay es suspensión de horas extras en algunos sectores". Entre lo que juega en contra, consideró que los empresarios reciben "presiones salariales" pero señaló que el costo de la energía "juega a favor".
En otro aspecto, Méndez afirmó que tiene "buen diálogo" con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno y relativizó la importancia del proyecto del secretario de Comercio de crear una central empresaria afín al Gobierno, al decir "no me voy a estar preocupando ahora por algo que no está".
La falta de unidad también le preocupa al titular de la UIA quién se comprometió "a trabajar por la unidad de los empresarios. Este es un gobierno muy fuerte, y si no hay unidad la relación se torna despareja", añadió.
En más de una oportunidad, y conociendo la sensibilidad oficial a las críticas, se ocupó de aclarar que no asumió el cargo "para ser opositor" pero aclarando que "no me voy a callar la boca cuando diga lo que tenga que decir".
Fue más preciso: "Lo que esté bien lo vamos a apoyar y lo que esté mal lo vamos a criticar. Lamento que esto se pueda tomar como una postura política".
Los integrantes de la Unión Industrial Argentina arrancaron una tensa asamblea que consagró a Héctor Méndez como reemplazante de José Ignacio de Mendiguren en medio de cuestionamientos por supuestas irregularidades en el armado de listas en una denuncia que efectuó la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, aunque la entidad provincial aclaró que no tiene ningún objeción a la conducción de Méndez.
El actual presidente de la UIA resultó electo en base a la lista de Unidad consensuada por las agrupaciones "Celeste y Blanca" e "Industriales", la vicepresidencia primera y la secretaría quedarán -a tono con la alternancia- serán ocupadas por Luis Betnaza (Grupo Techint) y José Urtubey (Unión Industrial Salta), entre otros directivos.
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