Las acciones del principal banco alemán, el Deutsche Bank, se hundieron este miércoles casi un 8% en Wall Street y en la bolsa de Fráncfort, tras reportar que su beneficio neto cayó un 65% en el tercer trimestre, consecuencia de la reducción de ingresos en el sector de la banca de inversión.
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Entre julio y septiembre, el grupo de Fráncfort obtuvo un beneficio neto de 229 millones de euros, frente a los 649 millones de euros un año antes.
La cifra es un poco peor que los 240 millones de euros que preveían los analistas consultadospor el proveedor de servicios financieros FactSet.
El beneficio antes de impuestos representa 506 millones de euros, un 46% menos que el mismo periodo del año anterior.
El consejero delegado Christian Sewing, que llegó en abril, aseguró sin embargo en un comunicado que se trata de "una etapa importante en el camino hacia una banca rentable".
Los ingresos del tercer trimestre alcanzaron 6.180 millones de euros, una caída del 9% más importante de la que preveían los analistas. En la división de la banca de inversión, los ingresos cayeron un 13%, hasta 3.000 millones de euros.
Deutsche Bank está reduciendo esta división, que había sido la más importante del banco hasta convertirse en un problema, y quiere renunciar a competir con los grandes bancos de Wall Street para concentrarse en sus actividades Europa.
El banco también anunció costos de restructuración, incluyendo 103 millones de euros para financiar la salida de 1.450 personas durante el trimestre, al tiempo que se contrataron a 750 jóvenes empleados.
En septiembre, Deutsche Bank tenía un total de 94.717 empleados a tiempo completo, 2.800 menos que a principios de año. El objetivo es que el número de empleados se ubique por debajo de los 90.000 en 2019.
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