El presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos, Damián Tabakman, puso el foco en una realidad compleja para los desarrolladores durante su paso por el panel de cierre de Ámbito Debate sobre Real Estate, moderado por el editor de Economía de Ámbito, Juan Strasnoy Peyré.
Ante la mirada más optimista de los demás oradores, Tabakman contrapuso la realidad de su sector y, entre las risas del panel, ironizó: “Qué envidia que me dan. Solo sale el sol para ellos”. “Están baratas las casas, con lo cual la gente compra con alegría, pero el costo de construcción en dólares al menos se duplicó en los últimos tiempos”, observó.
Y advirtió: “El dólar no ha subido, mientras la inflación está muy debajo de la que supimos tener, pero sigue siendo la que es, nuestro costo sube minuto a minuto. Si los precios no suben y los costos se duplican, no es tan fácil construir margen de rentabilidad en el negocio de comprar un terreno”.
Si bien se manifestó a la expectativa de que “el ecosistema del usado termine de desagotarse con los créditos y podamos lograr una recomposición de valores”, lamentó que “los créditos al sector de desarrollo todavía no llegan”.
Una inyección de fondos
En la misma línea, Tabakman celebró la inyección de fondos a través del FGS. “Todavía no se ven, pero imagino que será en el corto plazo porque los bancos tienen la obligatoriedad de colocar con bastante celeridad”.
De todos modos, indicó que “eso es todo para usados, en el mundo de los proyectos en pozo tiene que ver muy indirectamente” y lamentó que “viene muy lenta” la medida de autorizar a los bancos a financiar préstamos generales en dólar y en particular a desarrolladores inmobiliarios, por lo que sostuvo que “por ahora ha movido poco la aguja”.
La agenda de los desarrolladores para paliar la situación
Tabakman puso de relieve la agenda de los desarrolladores, a los que calificó como “los más afectados por esta realidad tan estresante”, al referirse a “la fuertísima erosión de la rentabilidad de una actividad que es con fines de lucro, pero también implica inversiones muy grandes”.
“Estamos haciendo todo lo necesario para lograr que los márgenes vayan recomponiéndose. En algunas cosas la macro podría ayudar, pero por ahora concentrémonos en lo que podemos hacer nosotros, como mejorar el producto y hacerlo novedoso para competir contra el usado que se ve beneficiado porque hay crédito”, resaltó.
En materia de financiamiento, mencionó que existe un trabajo para “dar más plazo de pago a los compradores y que no solamente nos paguen durante el proceso de construcción, que es lo tradicional, sino darles cuotas post entrega y respaldadas por nosotros mismos”.
Finalmente, se refirió a la mejora de la productividad. “Tenemos que hacer todo lo necesario para paliar este costo de obra que nos llevó puesto. Eso incluye ser más productivos y eficientes, hacer los edificios con mayor racionalidad y avanzar en la incorporación de tecnología”, planteó.
La sinergia con el mercado de capitales y la macro
Tabakman indicó que la sinergia con el mercado de capitales puede ser clave a futuro. “Si bien siempre ha sido históricamente de la otra vereda y nos ha resultado ajeno, hay que reconocer que en los últimos tiempos hay un acercamiento progresivo entre ambos mundos y hay mucha potencialidad entre ambos”, resaltó.
En esa línea, destacó “instrumentos que están lanzándose al mercado que están teniendo buena repercusión y haciendo inversiones, tanto residencial, como oficinas, hotelería, logística y centros comerciales”.
En el plano local, sostuvo que “más allá de la incertidumbre del año electoral, creo que Argentina se va abrazar a la normalización de la macro, sin importar quien gane” y concluyó: “Este tremendo rezago que tiene el precio del metro cuadrado va a terminar poniéndose en línea con el resto de los activos argentinos”.