El director de Grupo Salvatore e IDERO y Real Steel, Lucas Salvatore, puso el foco en el costo de la construcción durante su participación en el segundo panel de Ámbito Debate sobre Real Estate.
Lucas Salvatore: "Si hubiera una especie de RIGI para el sector, habría un abanico de posibilidades muy diferente"
El director de Grupo Salvatore e IDERO y Real Steel, trazó su mirada del mercado inmobiliario en el segundo panel de Ámbito Debate sobre Real Estate.
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Salvatore pregonó la necesidad de más oportunidades para el sector.
En la charla, moderada por el jefe de redacción de Ámbito, Ariel Basile, Salvatore habló de “un proceso complejo, con una suba en la construcción, que no fue mayor a la de todo el resto, aunque con la diferencia de que los precios de los departamentos no acompañaron” y graficó: “El costo subió 80% y el precio un 10%”.
“Se comprimió mucho el negocio del desarrollo de real estate, lo cual se ve reflejado en una baja en cantidad de proyectos y te lleva a un negocio más de nicho aún, buscando nichos particulares que puedan convalidar esa suba o buscando financiación bancaria o del mercado de capitales, donde se está empezando a ver un poco más de volumen en busca de este tipo de proyectos”, observó.
Trabas impositivas y un RIGI para el sector
En esta línea, señaló que “del costo directo al costo real es impresionante como se deforma la cuenta” y sostuvo que “el costo impositivo es brutal en la construcción y en el crédito, porque casi el 30% de un crédito normal son impuestos”.
Así, planteó que “si uno pudiera hacer una especie de RIGI para el sector, digamos para un plan de vivienda, habría un abanico de posibilidades muy diferente porque la accesibilidad mejoraría claramente”.
Además, puso el foco en variables como el empleo y la actividad económica. “La construcción tiene una virtud muy grande que es un efecto de cascada tremendo. Muchos sectores trabajan con la construcción y es más multiplicador que la minería o el petróleo”, sentenció.
Los proyectos en marcha
Salvatore destacó que la firma “está desarrollando fuerte en Añelo y Vaca Muerta, con cinco edificios, 436 camas y 100% de ocupación, con una renta interesante” y anunció: “Estamos lanzando Distrito Añelo, que arranca con una primera etapa de tres edificios pequeños, que son 150 camas más, pero tiene proyección de 3.000. Ahí desarrollamos, construimos y operamos para que el inversor pueda maximizar la renta. Operamos a operadoras petroleras o empresas de primera línea de servicios”.
“También estamos con proyectos hoteleros en Rosario, Buenos Aires, Bariloche y algunos más, haciendo varias alianzas con desarrolladores. Por ejemplo, con Dypsa en Añelo para hacer logística y comercial; y en Parque Patricios para hacer un proyecto habitacional en una manera asociativa”, destacó.
Al respecto, remarcó que Grupo Salvatore e IDERO y Real Steel “está orientado hoy a negocio de renta como desarrollador porque es donde se maximiza la capacidad de construcción, bajando un 40 o 50% el tiempo de obra”.
La eficiencia como norte para bajar costos
Salvatore coincidió en la mirada y aportó: “Como pasa en los demás sectores, es un momento donde hay que buscar la eficiencia en todo proceso para bajar costos. Venimos de muchos años donde esto no era prioridad, sino la mirada en construir en cinco años”.
“Un error detectado en oficina vale 1, detectado en taller vale 10 y en obra vale 100. Hay que afinar el estudio”, consideró y marcó que “mirado con el mundo seguimos siendo barato en el costo de construcción, pero mirado con Paraguay estamos carísimos”.
“No hay poder adquisitivo para que el departamento suba lo que debería haber subido y no hay solución a corto plazo, porque no hay manera de subir los sueldos para que eso pase y es muy incipiente el crédito”, analizó.
El rol de las AFJP podría ser clave
A la vez, Salvatore sostuvo que “se están haciendo los deberes para ir en el camino correcto y no se puede resolver en dos años”, mientras planteó: “No tener AFJP es un problema grande, porque funciona en todo el mundo igual. El banco presta, después vende la cartera en el mercado y el fondo de pensiones es el comprador habitual”.
En esa línea, sumó que “los tiempos no son los que necesita el mercado” y aseveró que “faltan herramientas para potenciar el desarrollo y que la clase media pueda comprar un departamento a 20 o 30 años, que es hacia donde deberíamos ir”.

