El CEO de Grupo Almarena, Juan Ignacio Politi, se refirió al sector turístico y la rentabilidad del sector durante el primer panel de Ámbito Debate sobre Real Estate, que tuvo lugar en Lex Tower y estuvo moderado por la editora de la sección Negocios de Ámbito, Yanina Otero.
En lo personal, Politi destacó el lanzamiento de INVITA (Inversión en Industria Turística Argentina), el primer vehículo financiero que busca canalizar recursos del mercado de capitales. “Se puede ingresar desde 1.000 dólares y se divide entre inversores calificados y no calificados”, resaltó.
Al detallar los alcances del instrumento, explicó: “Apuntamos a una rentabilidad del 12% anual promedio en dólares, que mide desde el momento en que se aportan los fondos hasta el momento en cual termina este vehículo, que tiene una estrategia de salida de venta de los activos después de 10/12 años”. Y comparó que “los hoteles rinden más que el 12%, pero hay años en que hay que fabricarlos y rinden 0 por algún tiempo”.
“Estuvimos hablando con varios organismos multilaterales y llegamos a un acuerdo para tener una línea de crédito súper interesante que le da validación y profesionalismo al vehículo, pero también un colchón adicional a la hora de pensar cómo mejorar la renta por la relación deuda/equity. También nos da otro nivel de potencia que podemos tener como grupo e inversores en la industria del turismo”, afirmó el CEO de Grupo Almarena.
Y agregó: “Es un producto de renta variable, porque no le puedo garantizar un rendimiento a nadie, más allá de las buenas perspectivas del sector. Además, el inversor después va a tener el mercado secundario si dice ‘quiero entrar ahora’ y puede colocarse a un producto turístico con una proyección de largo plazo y que tiene la estabilidad del real estate”.
El real estate como protección de valor
Politi, en tanto, aseguró que el real estate “es una protección de valor contra la inflación y la reserva de valor es una ventaja en términos de la moneda” y agregó: “La industria turística está también dolarizada y en INVITA, como se puede ingresar desde 1.000 dólares, creo que la gran ventaja es el mercado secundario que tiene eso, que es público, transparente y técnicamente infinito. Es como comprar y vender un bono o una acción de YPF. La diferencia es que esta renta es variable”.
Sobre el avance de la tecnología, analizó: “Si en algún momento el trabajo se hace optativo, creo que el turismo y el ocio van a ser anclas muy importantes, porque algo va a tener que hacer el hombre”.
“En ese sentido, propuestas interesantes de hospitalidad y experiencias son una alternativa y veo que muchas industrias van yendo por ese lado. Incluso desde el equipamiento de oficinas nos buscan mucho por el diferencial de hospitalidad en el lugar de trabajo, que es algo que cambió de golpe con la pandemia y hoy es un diferencial”, apuntó.
La alianza con Meliá
Al abundar en la alianza estratégica con Meliá, el referente de Grupo Almarena recordó que “en 2023 había solo dos hoteles, el Grand Meliá Iguazú y el Meliá Recoleta”, para luego comparar: “Hoy tiene seis, de los cuales dos operamos nosotros, porque fuimos ganando experiencia, capacitándonos en España y calificando para operar determinadas marcas dentro del grupo”.
“Es una empresa que cotiza en la bolsa de España y que tiene tres segmentos de marcas: coroprativo esencial, premium y lujo. Nos sentimos muy cómodos con que, a pesar de ser una empresa muy grande, es familiar y se puede hablar con el dueño para entender cuál es la proyección de largo plazo. Ese es un diferencial”, valoró.
Sobre la importancia de la marca, puso de relieve un reciente acuerdo con Lionel Messi y uno ya vigente con Rafael Nadal. A la vez, resaltó proyectos como el de Puerto Retiro, el de Costa del Este, al que definió como “una nueva alternativa con la posibilidad de hospedar a muchas personas” y el avance de Meliá Collection Valle de Uco: “Le hacía falta a Mendoza un hotel cinco estrellas nuevo que tenga escala”.
Qué se espera para 2027
Por su parte, Politi admitió que el año que viene podría tener varios frentes que atender en simultáneo. “En Argentina tenemos un escenario electoral y hay que estar atento a lo que pasa con las variables macroeconómicas. A eso hay que agregarle la volatilidad del exterior, qué va a pasar con el estrecho de Ormuz y cómo impacta para los precios en Argentina, la tasa de Estados Unidos y las elecciones en ese país”, enumeró.
Ante esta coyuntura, consideró que “el real estate toma la posta como una reserva de valor que es importante para los momentos de volatilidad” y planteó: “En Argentina, el diferencial va a ser cuando tengamos acceso al crédito para actividades de real estate. Es fundamental para que la industria se dinamice, siempre teniendo los recaudos de que no sea una burbuja”.