Precisamente la fortaleza del justicialismo sanlicoleño está basada en la buena administración que está llevando adelante Carignani, que encontró al asumir una ciudad totalmente paralizada, sin planes de viviendas, sin obras de infraestructura y con poca cobertura sanitaria, entre otras cosas. «Con un planteo muy concreto y un plan estratégico de crecimiento -dijo el intendente- hemos logrado encaminar trabajos de pavimentación, la construcción de 1.000 viviendas, el recambio lumínico en los accesos a la ciudad y en los barrios periféricos, poner en marcha obras hidráulicas sumamente importantes, reacondicionar los espacios verdes para disfrutarlos en familia, fomentar la práctica del deporte y la asistencia a través de Defensa Civil». Esta fuerte presencia del municipio en la ciudad a través del fortalecimiento de los servicios públicos le ha permitido a la actual administración
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