El Gobierno habilitó este lunes $400.000 millones en adelantos por coparticipación federal para 12 provincias –incluso para algunas administradas por caciques opositores- con el objetivo de llevar alivio a las alicaídas arcas distritales y morigerar la creciente tensión social. En la Casa Rosada, además, trabajan en el proyecto de reforma electoral y estudian una ofrenda de paz para los gobernadores con el objetivo de granjearse sus respaldos en el Congreso.
Javier Milei activa fondos para las provincias y acelera con gobernadores por la reforma electoral
Nación giró $400.000 millones a 12 distritos como adelantos de coparticipación federal. La Casa Rosada busca el apoyo de los caciques para avanzar con el proyecto en el Congreso. La ofrenda de paz que estudian.
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Javier Milei intenta acercarse a las provincias.
El oficialismo intentará suspender definitivamente las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un ítem que divide las aguas en el arco político. En ese marco, delinean una jugada audaz y peligrosa por igual: adelantar las elecciones presidenciales para mayo del año próximo, un cortafuego contra la voluntad de los jefes provinciales, siempre dispuestos a desdoblar las rencillas locales de las nacionales y una apurada al peronismo, que está de lejos de construir un postulante de unidad.
Aunque de momento se trata solo de una idea, lo cierto es que en la sala de máquinas mileista analizan los pros y contras. Parte del acuerdo para cosechar los respaldos de las provincias en el Congreso conllevaría una ofrenda de paz para los caciques: que La Libertad Avanza (LLA) no presente candidatos propios en distritos amigables. Esa moneda de cambio, piensan, podría ayudar a que los líderes dialoguistas blinden sus pagos chicos o al menos disminuyan el riesgo de una derrota.
Algunos apóstoles libertarios desacreditan la figura del gobernador y la consideran una pérdida de tiempo. “Trae más dolores de cabeza que soluciones”, afirman. Santiago Caputo –se sabe—insistió para no competir en jurisdicciones donde los mandamases son proclives a acordar con el Ejecutivo. En 2025, sin embargo, Karina Milei ganó la pulseada interna y su tesis de tener representantes en los cuatro puntos cardinales se cumplió, irritando a potenciales aliados.
Mendoza, Entre Ríos, Chaco y CABA fueron los terruños donde libertarios compitieron en unidad con los respectivos jefes provinciales (en el caso porteño, solo para las nacionales). En San Luis, en tanto, sellaron un pacto velado con el gobernador Claudio Poggi y no presentaron competidor oficial en los comicios locales, mientras que Poggi devolvió la gentileza en los nacionales.
El año pasado, 14 provincias tuvieron elecciones vernáculas. Fue un festival de desdoblamientos, ya que solo Catamarca, Mendoza, Santiago del Estero y La Rioja votaron el 26 de octubre, mismo día de la reyerta nacional. Las fuerzas de los gobernadores ganaron 13 de las pulseadas. La única excepción fue la porteña, donde el PRO de Jorge Macri cayó ante LLA. No obstante, el fenómeno no se repitió en las legislativas, cuando los libertarios dieron el golpe y pintaron el mapa de violeta.
Para Javier Milei, el resultado de los comicios provinciales tiene una doble lectura. Si se entiende a LLA como una fuerza joven, empezar a colar representantes propios en las legislaturas y plantarse como segunda fuerza en numerosos distritos es un check. Pero, como contraparte, al tener en cuenta que se trata del sello del Presidente, el balance no es positivo.
Por supuesto que la posibilidad de no presentar candidatos propios a gobernador conlleva beneficios y perjuicios. En Casa Rosada tienen entre ceja y ceja a CABA, a la que consideran un bastión en disputa con la tropa macrista. El jefe de Gobierno porteño no cae en gracia en Balcarce 50. Esa tensión se plasma en el día a día legislativo, donde los libertarios, con Pilar Ramírez a la cabeza, se comportan como opositores frontales al exalcalde de Vicente López. Derrotar a los amarillos en su principal reducto sería un golpe de gracia para un partido desdibujado.
Parte de la suerte porteña de la crew libertaria está atada a lo que pase con Manuel Adorni, quien se anticipaba como principal postulante para comerle la partida a Macri. Las dudas sobre las batallas por venir se expanden a otros territorios.
¿Por qué el Gobierno dejaría pasar la chance de colocar mandatarios en provincias donde La Libertad Avanza ya se sabe de mínima competitivo? Hay algunos ejemplos. En Misiones, el extenista Diego Hartfield compitió por la escudería presidencial dos veces: perdió las locales por poco margen y ganó las nacionales, destronando al siempre poderoso oficialismo de Carlos Rovira, que teme perder el Ejecutivo el año próximo, hoy en manos de Hugo Passalacqua.
Símiles escenarios se dan en Salta y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, donde la fractura del peronismo le extiende la alfombra roja a los apóstoles de Javier Milei.
De todos modos, no se trata de soplar y hacer botellas. El año que viene, 22 jurisdicciones elegirán gobernadores. Corrientes y Santiago del Estero serán las únicas que no lo harán, ya que renovaron el Ejecutivo en 2025. Algunos distritos, por Constitución, están obligados a votar cargos locales separados a los nacionales, lo que obligaría a desdoblar sí o sí. Hay que tener en cuenta, también, que Nación busca instrumentar definitivamente la Boleta Única Papel (BUP), mecanismo que aún no fue adoptado por la mayoría del país.
Adelantos de coparticipación para las provincias
Este lunes, el Gobierno sorprendió al girar $400.000 millones a 12 provincias: Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. Se trata de una asistencia para intentar morigerar el azote de una crisis que cada vez más se siente en el territorio. Por caso, varios gobernadores mantienen paritarias abiertas con los docentes, y ya atravesaron conflictos con estatales y hasta fuerzas de seguridad, todo un llamado de atención.
Lo llamativo del caso es que, más allá de los distritos aliadas, en esta ocasión se incluyó en la repartija a los terruños del riojano Ricardo Quintela y del fueguino Gustavo Melella, ambos opositores la gestión de Javier Milei, un dato que grafica la complejidad de la situación y la necesidad de la Casa Rosada de evitar una escalada que termine golpeando al Presidente.
El decreto fue publicado este lunes en el Boletín Oficial y estipula que el dinero deberá ser reintegrados dentro del plazo del mismo ejercicio fiscal. De todos modos, el oficialismo ya había tendido puentes con distintos caciques dialoguistas. En los últimos meses, el Gobierno anunció acuerdos, vía ANSES, con Misiones, Neuquén y Chubut para saldar deudas con sus cajas previsionales. Este lunes hizo lo propio con Santa Fe, quien mantenía una disputa de larga data con el Estado nacional.






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