6 de septiembre 2005 - 00:00
Apura crear nuevo paso hacia Chile
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Las grandes contras que sufre el paso catamarqueño son la falta de pavimentación en la mayor parte del tramo chileno, que abarca unos 400 kilómetros, a la vez que comprende -entre las ciudades de Fiambalá (Argentina) y Diego de Almagro (Chile)- unos 600 kilómetros sin servicios ni opciones de carga de combustible. A esto se suma un trazado de montaña complicado, un ascenso hasta más de 4.700 metros sobre el nivel del mar y temperaturas que pueden llegar a -20 °C. Es un hecho que en la actualidad es inferior a cinco el promedio de vehículos que cruza el paso por día.
Aun así, por su ubicación se presenta como una buena alternativa para camiones de carga provenientes de Brasil y para concentrar el intercambio comercial entre el norte argentino y el chileno.
También se aspira a convertir el paso en una conexión potable a nivel turístico, para explotar la imponente belleza de la cordillera, junto con un intercambio de los atractivos del norte argentino, el desierto de Atacama y las playas de la costa del Pacífico. En Catamarca está avanzada la construcción de un hotel de lujo en camino al paso, en la zona de Cortadera, y se prevé promocionar fuerte el circuito de turismo aventura llamado «los seismiles», por los picos volcánicos que superan los 6.000 metros de altura.
Justificar la inversión
Días atrás, el gobierno catamarqueño y su par de Atacama realizaron una conferencia de prensa en la ciudad de Copiapó, capital de la Tercera Región chilena, ante medios de provincias norteñas, Córdoba y «Ambito Nacional» para informar sobre la situación del paso San Francisco. En esa instancia, el intendente de Atacama, Rodrigo Rojas Veas (equivalente a un gobernador argentino, salvo que es nombrado directamente por el presidente), aclaró que Chile no tiene como prioridad la pavimentación del paso San Francisco. «Haremos la inversión cuando justifiquemos su necesidad», expuso en reiteradas oportunidades, y recordó que los tiempos que maneja el gobierno central chileno para esas obras de infraestructura abarcan «entre los años 2006 y 2010».
Pavimentar los primeros 100 kilómetros tiene un costo aproximado de u$s 10 millones y la totalidad de la obra ascendería a u$s 20 millones. «Hoy día no tenemos recursos para hacer esta inversión», concluyó el funcionario trasandino.
Al decir de Rojas Veas, la situación del paso de San Francisco ya sorteó las instancias de ser una decisión de Estado y de los gobierno provinciales, y actualmente «se encuentra en una tercera fase: que los empresarios lo vean como una oportunidad», para lo cual habría que «seducirlos» con un fuerte trabajo de marketing.
De todos modos, el intendente chileno matizó su dura postura señalando que «no hay visiones contrapuestas entre ambos países, sino tiempos y posibilidades diferentes».
Desde Catamarca no pierden las ilusiones. Humberto Rebellato, secretario de Estado de Coordinación Regional e Integración catamarqueño, aseguró que en su provincia están muy avanzadas las obras para sumar servicios en el paso, en referencia a obras ya licitadas como la construcción del hotel de lujo y avances en el complejo fronterizo de La Gruta, junto a trabajos de refugios, cartelería y complejos turísticos.
Por su parte, los catamarqueños también cuentan con el apoyo de niveles de gobierno inferiores de Chile, como es el caso de la alcaldesa de Caldera, Brunilda González (su cargo es por elección, no es nombrada por el gobierno central), que también pretende que se «acelere la pavimentación del paso» y acuerda con la conformación de una macrorregión, que también incluiría a otros distritos de la Argentina, como Córdoba.
La expectativa de Catamarca también está puesta en la avanzada de la empresa La Nueva Esperanza, que comenzará a exportar soja deshidratada a través del paso de San Francisco desde marzo
de 2006 con destino a la firma chilena Agrosuper, dedicada a la cría de aves y porcinos.
Ya hubo una prueba piloto en junio con el cruce de la cordillera de unos 20 camiones, y en la medida en que esto funcione como ejemplo, el gobierno catamarqueño confía en captar la atención del sector privado que hoy exigen los chilenos para la exportación de productos por esta vía. La mira está puesta en los puertos de Chañar, Caldera y Huasco, ubicados dentro de la Región de Atacama, sobre el Pacífico.
Estos puertos hoy envían al norte de Asia y la Unión Europea cobre y minerales, así como productos marinos (abalones y ostiones), y podrían funcionar como salida para productos argentinos, tanto de la región norteña como de la central, incluyendo a un distritos agrario grande, como Córdoba.
Avances protocolares
Como próximo paso, entre el 13 y el 14 de setiembre se realizará en la ciudad de Catamarca el VIII Encuentro del Comité de Frontera Atacalar. Serán de la partida el embajador de Chile en la Argentina, Luis Amira, y su par argentino en Chile, Carlos Abbihagle, así como los gobernadores de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, y La Rioja, Angel Maza, junto al chileno Rojas Veas.
La novedad de esta reunión es la ya confirmada participación de representantes de Córdoba -que se anota en calidad de «provincia asociada»-, con la probable presencia del gobernador José Manuel de la Sota, y la posible inclusión de autoridades de Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.
Los objetivos de este encuentro apuntan a una serie de acuerdos de integración que comprenden el corredor bioceánico que atraviesa el paso San Francisco, pero también se aspira a sumar el apoyo de las provincias invitadas para promocionar el paso.
A su vez, el 25 de noviembre próximo habrá en la Cancillería argentina una nueva reunión del Grupo Técnico Mixto -foro en el que se discuten todos los temas concernientes a la frontera argentino-chilena- que reúne a funcionarios de Cancillería, Planificación y Obras Públicas de ambos países.
Atacalar tiene muchas expectativas puestas en ese día, ya que especulan con algún avance en el programa de obras para el paso San Francisco. Vale señalar que en junio pasado se realizó una de las cuatro reuniones anuales del Grupo Técnico Mixto, en Santiago de Chile. Allí, ante la presión de los representantes de Atacalar, se pasó a un cuarto intermedio hasta el 25 de noviembre para realizar la XXXVI reunión del Grupo, con la expectativa de incluir ese día la situación de San Francisco y aspirar a que ingresen al presupuesto nacional de ambos países las obras para el paso internacional.
En tanto, a principios de agosto, Brizuela del Moral firmó un acuerdo con la Tercera Región chilena, en el cual los trasandinos se comprometieron a asegurar la conectividad y mantenimiento del paso, promesa que no incluye la pavimentación, según aclaró a este diario el director de Vialidad de Atacama, Raúl Cornejo Foundes.




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