26 de abril 2005 - 00:00

Chubut: protesta gremial paraliza la actividad pesquera

El tenso terreno incluyó un grave incidente el pasado jueves, cuando un grupo de empresarios fue virtualmente tomado como rehén (ver aparte). Además atrajo la atención de la CGT y CTA locales, que ayer desplegaron un paro y movilización que incluyó el corte de los accesos a la ciudad, y amenazas de un paro general para toda la provincia para mañana.No es un tema menor, ya que Puerto Madryn es el principal puerto de la Patagonia, y el más importante del país después de Mar del Plata. La ganancia de la industria es de -aseguran- cerca de u$s 2 mil millones anuales.
Esta situación ya genera
un fuerte perjuicio económico en una ciudad que vive de la siderurgia, la pesca y el turismo. Según voceros empresariales, las pérdidas superan los u$s 4,5 millones y ya se hace notar la falta de circulante.
El escenario genera honda preocupación empresarial
-cuestionan tanto al gobierno del justicialista Mario Das Neves como a la Justicia por su errático accionar- y recuerda a las tomas de petroleras que asolaron al norte santacruceño el año pasado.
Ayer el presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP),
Mario Ordiales, se quejó porque «la autoridad laboral de Chubut tardó muchísimo en decidirse a dar una conciliación obligatoria», por la «ausencia de los políticos de la provincia» y porque que la Justicia «pactó con los piqueteros que retiraba las fuerzas de orden si liberaban la ruta y el puerto para todas las actividades, excepto la pesca».
En Puerto Madryn, los trabajadores mantienen
varios piquetes sobre la Ruta Provincial 1, que bloquean el acceso al sector pesquero del Parque Industrial, lo que impide la actividad en las empresas del sector (todas de capitales extranjeros), y sólo habilita a un trabajo parcial del muelle Almirante Storni, donde los barcos no pueden cargar ni descargar el pescado.
En rigor, la situación fue mucho más grave, ya que hasta mediados de la semana pasada
los piquetes trababan el acceso a todo el parque industrial, paralizando además al resto de las empresas que operan en el lugar - incluida la siderúrgica Aluar, que, por caso, no pudo cargar contenedores en un buque, perdiendo exportar cerca de 1.500 toneladas de aluminio- y la totalidad de las tareas del muelle.
Sin embargo, un recurso judicial motorizado por Aluar activó una orden de desalojo de la ruta. Entonces los activistas se replegaron a cortar la ruta en una sola mano, para dejar pasar sólo vehículos no relacionados con la actividad pesquera. Ello permitió recuperar la actividad en el resto de las empresas y en parte del puerto,
circunscribiendo la parálisis al ámbito de la pesca.
Cerca de 4.500 trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA)
reclaman un incremento salarial de 100%, para llevar el básico de 3 pesos por hora a 6. Además exigen una suba en la garantía horaria (el monto que deben percibir los obreros, haya o no captura de especies). Pero CAPIP asegura que es imposible. En el medio, hubo una conciliación obligatoria que fracasó. Hasta ayer, en las negociaciones -en las que interviene el gobierno provincial- no se había llegado a ningún acuerdo.
En paralelo, un planteo similar protagonizado por trabajadores de
Comodoro Rivadavia terminó el viernes con un principio de acuerdo con los empresarios -aseguran- en desmedro del sector privado. Allí se acordó el pago por hora de 6,04 pesos conformado (lo que rechazan en Madryn), aunque con un alto pago garantizado (lo que cobran cuando no hay material para procesar en planta), de 1.295 pesos. Sin embargo, según fuentes gremiales, la protesta anoche seguía en esa ciudad, lo mismo que en Rawson.
Para Das Neves, hubo actividades económicas después del 1 a 1 que tuvieron una altísima rentabilidad, y que «no guardan relación hoy con los sueldos que se pagan». «Desde setiembre del año pasado se tendrían que haber hecho los ajustes en los salarios», arengó.

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