La situación de creciente violencia en las escuelas de todo el país generó preocupación en los gobiernos provinciales, que ya impulsan acciones concretas para evitar nuevos hechos entre los alumnos. Las estrategias que se plantean en las carteras educativas son en torno de la inclusión social, y el mejoramiento de las condiciones fuera de los ámbitos educativos formales. En este sentido, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires cooperará con escuelas en las que hubo violencia, en algunos casos con víctimas fatales, a través de talleres y grupos coordinados por especialistas en situaciones postraumáticas. Además, un equipo interdisciplinario intervendrá en los establecimientos que lo requieran para prevenir este tipo de hechos, que van desde el maltrato entre alumnos hasta situaciones extremas como el ocurrido en Villa Gesell, donde un alumno apuñaló a otro causándole la muerte. A este grave hacho se sumó ayer otro, en el que un adolescente de 15 años fue internado en el Hospital Central de San Isidro luego de pelearse con otro de 16 a la salida de una escuela de ese partido bonaerense. Asimismo, la cartera educativa provincial que comanda Mario Oporto también participará activamente para lograr ese objetivo.
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En tanto, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, sostuvo ayer que la instalación de detectores de metales en la entrada de las escuelas de la provincia no solucionaría el problema de la violencia. «Colocar detectores es un medida extrema que hay que estudiar, pero la solución no pasa por ahí. Es una medida preventiva, pero la violencia se va a manifestar afuera», expresó. Igualmente, el jefe de Gabinete reconoció que la situación de violencia en establecimientos escolares «no va a ser fácil de revertir de un día para otro». Por su parte, la ministra de Educación de Jujuy, María Eugenia Bernal, se refirió también a la preocupación que existe en la provincia por la escalada de violencia en las escuelas, destacando la necesidad de una cooperación entre el trabajo que se hace en las aulas, y la contención necesaria de los niños en sus hogares. Asimismo, en Corrientes aunque no manejan estadísticas, desde la cartera educativa provincial señalan que son numerosos los casos de violencia en las aulas. Por este motivo, los docentes piden más herramientas para atender los casos, mientras los especialistas se ven superados en las intervenciones. Así lo expresó una de las coordinadoras del Servicio Educativo de Prevención y Apoyo, Julia Sáez. La misma inquietud reveló la subsecretaria de Educación de Catamarca, Blanca Monllau, quien reconoció que en la provincia hay muchos casos de violencia escolar que no son denunciados. «Algunos han trascendidos, pero otros no», afirmó la funcionaria. «Estamos trabajando en el tema, pero este año pretendemos ingresar a nivel nacional en un programa de convivencia escolar que incluye a todos los actores», indicó.