17 de julio 2026 - 18:13

Dólar: el BCRA completó su mejor semana de compras desde 2023 y ya superó los u$s1.400 millones en julio

La autoridad monetaria cerró la semana con compras por u$s1.154 millones y se quedó con una de las mayores proporciones del volumen operado en el año. La mejora respondió a la firme liquidación de exportaciones y a operaciones en bloque vinculadas con colocaciones corporativas.

El BCRA cerró su mejor semana de compras desde 2023.

El BCRA cerró su mejor semana de compras desde 2023.

El Banco Central (BCRA) cerró este viernes 17 de julio la semana más fuerte de compras desde el inicio del actual programa de acumulación de reservas. En la rueda, la autoridad monetaria volvió a quedar con saldo positivo en el mercado oficial y, con ese resultado, acumuló compras semanales por u$s1.154 millones, el mejor registro desde 2023.

El salto marcó un cambio claro frente a junio, cuando la acumulación había perdido fuerza. De esta forma, en julio, el BCRA ya compró u$s1.444 millones y las adquisiciones netas de 2026 alcanzaron los u$s12.619 millones. Además, el Central encadenó 129 ruedas consecutivas con resultado positivo

Según Tomás Sisto Bourel, research & investment analyst en Fortress Capital, durante la última semana el volumen promedio operado en el MULC rondó los u$s569 millones diarios y las compras del Central representaron el 41% del total negociado. “Es la segunda proporción más elevada del año, apenas por debajo de la semana del 10 de abril, cuando las compras representaron el 44% del volumen operado”, explicó.

Ese dato resulta relevante porque no solo muestra un aumento en el monto comprado, sino también en la capacidad del BCRA para capturar la oferta disponible. En otras palabras, la autoridad monetaria no solo compró más dólares que en las semanas previas, sino que además absorbió una proporción inusualmente alta respecto de total del volumen operado.

Agro y emisiones corporativas: las fuentes detrás de la oferta de dólares

Detrás de esa mejora aparecieron dos factores centrales. Por un lado, la liquidación de exportaciones siguió firme, con un aporte relevante del agro. Por otro lado, el mercado volvió a mirar las operaciones en bloque vinculadas con emisiones de obligaciones negociables, ya que una parte de los dólares obtenidos por las empresas debe liquidarse en el mercado local.

Sisto Bourel también señaló que, más allá de esos dos factores, no identifican otros elementos puntuales que expliquen la dinámica reciente. Además, advirtió que la cosecha continúa algo demorada, por lo que todavía podrían observarse volúmenes elevados de liquidación durante las próximas semanas.

Ese flujo corporativo empezó a convertirse en una fuente regular de divisas para el mercado cambiario. Después del salto de emisiones que siguió a las elecciones legislativas de octubre de 2025, las colocaciones de deuda privada encontraron una velocidad cercana a u$s1.000 millones mensuales. En ese sentido, las ON no solo financian a las empresas, sino que también amplían la oferta de dólares, facilitan las compras del BCRA y contribuyen a fortalecer la posición de reservas.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) también remarcaron que un ritmo de compras de esta magnitud no se observaba desde abril de 2024, aunque bajo un contexto muy distinto. En ese momento regían el cepo para personas físicas, el esquema de pagos diferidos de importaciones y el dólar blend, por lo que, para la sociedad de bolsa, las compras actuales lucen considerablemente más genuinas.

No obstante, PPI advirtió que el tamaño de las últimas compras del Central, por su elevada participación sobre el volumen operado en el MLC, todavía sugiere que una parte pudo responder a operaciones en bloque. Esa lectura se conecta con el aumento de emisiones corporativas, sobre todo en sectores como energía, oil & gas, utilities y bancos, que vienen aprovechando la baja del riesgo país y el acceso al crédito externo para refinanciar pasivos o financiar inversiones.

Reservas, dólar y señales de cobertura

En paralelo, las reservas internacionales brutas aumentaron u$s253 millones y finalizaron en u$s48.531 millones. Así, el stock interrumpió dos ruedas consecutivas de bajas y se mantuvo por encima de los u$s48.000 millones, aunque todavía lejos del pico reciente superior a los u$s49.000 millones.

La mejora estuvo acompañada por un aporte positivo de valuación. El oro avanzó 0,65% y habría sumado cerca de u$s75 millones al valor contable de las tenencias del Central. En cambio, las monedas de la canasta mostraron movimientos acotados: el euro retrocedió 0,01% frente al dólar, la libra bajó 0,13%, el yuan se depreció 0,06% y el yen cayó 0,01%.

La novedad de la semana no estuvo solo en el ritmo de compras. Según PPI, también desaparecieron, al menos por ahora, las señales de intervención oficial en dólar linked y futuros. En particular, la sociedad de bolsa señaló que el volumen negociado en la D31L6 fue relativamente bajo frente a los niveles de la semana anterior, mientras que el interés abierto en futuros cayó en las últimas ruedas.

Además, los datos monetarios oficiales confirmaron que el 13 de julio el BCRA no intervino en el mercado secundario de instrumentos dólar linked, luego de tres ruedas consecutivas con ventas significativas por u$s552 millones acumulados. Por lo tanto, la estabilidad cambiaria comenzó a apoyarse más en la oferta de divisas y menos en la provisión oficial de cobertura.

En el frente cambiario, el dólar mayorista avanzó 0,14% y cerró en $1.478 para la venta. Con este valor, la cotización quedó 20,81% por debajo del techo de la banda cambiaria, ubicado en $1.814,21. Por su parte, entre los dólares financieros, el MEP subió 0,50% hasta $1.519,39, mientras que el contado con liquidación avanzó 0,30% y terminó en $1.570,70. En tanto, el dólar blue aumentó 0,33% y cerró en $1.530, por lo que la brecha con el mayorista se ubicó en 3,52%.

En futuros, la curva operó mayormente en alza, con un avance promedio de 0,11%. Julio, agosto y septiembre subieron 0,13%, mientras que octubre y noviembre avanzaron 0,19%. Con estos movimientos, la tasa implícita de julio se ubicó en 1,71% mensual, equivalente a 20,53% anualizado, y la de agosto quedó en 1,78%, o 21,30% anualizado.

Así, la semana cerró con una señal favorable para el frente cambiario: el BCRA compró fuerte, las reservas rebotaron y las intervenciones en cobertura parecieron moderarse. El desafío será sostener ese ritmo de acumulación sin depender exclusivamente de operaciones en bloque ni de colocaciones corporativas puntuales, aunque el flujo de ON ya empieza a consolidarse como una fuente complementaria de dólares para las reservas.

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