El funcionario del gobernador justicialista Felipe Solá precisó, además, que hoy el piso mínimo que recauda la provincia con este impuesto «es de alrededor de $ 500 millones». «Es el mínimo de participación que puede tener», advirtió. Meses atrás, un incremento en el tributo, que en algunos distritos fue de hasta 120%, generó fuerte resistencia entre las entidades rurales. El malestar finalmente fue apagado, en parte, con el otorgamiento del gobierno provincial de una bonificación a contribuyentes «cumplidores».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario